Miércoles de nuevo, miércoles de Mimi (la cita me obliga a publicar, lo que está muy bien). Mi prenda de hoy tiene poco de costura... de hecho, podía no haber tenido nada, pero al final tuvo un poquito. Es la chaqueta Travel Light, de Suvi Simola, que compré en una oferta de la que me avisaron mis cómplices del grupo de Tejedoras.
Me encantan estas chaquetas grandotas y gordas (ver la Aidez) y esta me entró por los ojos enseguida... Aunque tengó dos bolsas grandes llenas de lana, ninguna se ajustaba a lo que quería que no era otra cosa que una copia del modelo de Simola.
Así que me fui a Lanas Gordobil, una tienda de lanas al peso de Bilbao, de las pocas por no decir la única de este estilo, al peso, que queda por aquí que yo sepa. Cogí una lana negra normalita y una gris como con jaspeado que me gustó mucho y que aunque era un poco más gorda de lo que pedía el patrón, como es amplia la chaqueta, tampoco importaba mucho que no se ajustara a las medidas exactamente.
El patrón está en inglés, así que lo primero fue traducirlo (gracias a Marga, al google translator y a varias páginas que tienen diccionarios inglés-castellano de punto, esta, esta o esta otra ...). Esta chaqueta es la muestra de que a veces es más complicada la explicación de la prenda que la realización. Me parecía complicada y nada de eso, es muuuuuy fácil, una vez que entendí como era la estructura. Básicamente se hace la parte de arriba, la de los hombros y un trocito de espalda. Se retoman los puntos y se hace el cuerpo, todo a la vez. Y por el agujero que queda, se sacan las mangas.
Aquí cambié el método. se supone que se hacía con la aguja circular, sin costuras, pero como mi aguja era bastante larga y las mangas son relativamente estrechas, tardaba mucho en ir sacando el cable, el magic loop famoso. Además, las tejí y me quedaron muy anchas. Así que tiré del hilo y las hice en abierto, con las agujas de toda la vida, las largas, que yo, personalmente, voy más rápida. Me han quedado pelín cortas, ya no tenía lana y por no ir a por unos gramos, la he dejado así. Espero que estire.
Por la forma en la que está hecha, al contrario de lo que suele suceder, los elásticos se hacen al final, para cerrar las prendas. Y para que quede bonito hay que hacer el cerrado tubular. Hay mil y un videos para hacerlo, pero la verdad que me costó y me volví un poco loca. Al final seguí este video, haciéndolo casi a la vez que la imagen.
Y eso es todo. He tardado, como siempre, por que otras labores y eventos varios se metieron por medio. Pero bueno, terminada está a la espera del estreno. ¡Espero que os guste!!
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miércoles, 21 de marzo de 2018
miércoles, 14 de marzo de 2018
En orden... y bonito
La entrada de hoy no va de ropa, pero si de coser...o al menos, de mantener las cosas de costura en un orden y que además, sea agradable a la vista.
Desde que empecé a coser, además de acumular telas, se me juntaron un montón de revistas y patrones en papel. Tenía que encontrar la forma de ordenarlos. Lo primero que hice fue desocupar unas baldas de mi habitación, que teníamos repletas de cds. Somos un poco diógenes en esta casa y la música nos inundaba cuando lo cierto es que no somos de ponernos mucha en casa. Pero ahí teníamos discos y discos de música que nos gustaba, pero, sobretodo, discos y discos de música que nos habían dado y que ni fú ni fá, pero ahí estaban. Así que hice un sinpiedad, tiré un montón, dí otros cuantos, quité cajas y los cds se fueron al trastero (en muchos casos me cuesta tirar y el paso previo es el confinamiento en el trastero...) y despejé sitio.
Para las revistas compré unas cajas. Y para los patrones en papel, que me gusta guardarlos porsiaca, tenía unos archivadores de oficina donde los guardaba metidos en fundas. Compré un papel bonito, como de embalar con estrellas fosforitos y se lo puse en el frente (el papel es precioso pero muy caro para usarlo en todo el archivador) y el resto, ya que pegaba, con papel de embalar, que además es resistente. Una tarde de papel, tijeras y pegamento y listos.
Otra de las piezas clave de la costurera es el hilo. Yo tengo un montón de bobinas heredadas (robadas) de mi madre. Ella cosía en casa, ponía a mano forros a abrigos de una pequeña fábrica que había aquí y antes había cosido delantales. Tenía un montón de hilos Gutterman de colores variados y quería tenerlos un poco ordenados. En el trastero tenía un archivador de fichas de teléfonos de los de antes y pensé que me podía servir. Lo forré con u papel bonito, lo pinté por dentro, le hice separaciones con cartón y papel y ahí tengo mi colección de hilos, protegidos del polvo y separados por colores.
Y hasta aquí mis tuneos de útiles de costura, que también son necesarios. Con ellos participo en el Mimi de Malas Costureras de hoy.
Desde que empecé a coser, además de acumular telas, se me juntaron un montón de revistas y patrones en papel. Tenía que encontrar la forma de ordenarlos. Lo primero que hice fue desocupar unas baldas de mi habitación, que teníamos repletas de cds. Somos un poco diógenes en esta casa y la música nos inundaba cuando lo cierto es que no somos de ponernos mucha en casa. Pero ahí teníamos discos y discos de música que nos gustaba, pero, sobretodo, discos y discos de música que nos habían dado y que ni fú ni fá, pero ahí estaban. Así que hice un sinpiedad, tiré un montón, dí otros cuantos, quité cajas y los cds se fueron al trastero (en muchos casos me cuesta tirar y el paso previo es el confinamiento en el trastero...) y despejé sitio.
Para las revistas compré unas cajas. Y para los patrones en papel, que me gusta guardarlos porsiaca, tenía unos archivadores de oficina donde los guardaba metidos en fundas. Compré un papel bonito, como de embalar con estrellas fosforitos y se lo puse en el frente (el papel es precioso pero muy caro para usarlo en todo el archivador) y el resto, ya que pegaba, con papel de embalar, que además es resistente. Una tarde de papel, tijeras y pegamento y listos.
Otra de las piezas clave de la costurera es el hilo. Yo tengo un montón de bobinas heredadas (robadas) de mi madre. Ella cosía en casa, ponía a mano forros a abrigos de una pequeña fábrica que había aquí y antes había cosido delantales. Tenía un montón de hilos Gutterman de colores variados y quería tenerlos un poco ordenados. En el trastero tenía un archivador de fichas de teléfonos de los de antes y pensé que me podía servir. Lo forré con u papel bonito, lo pinté por dentro, le hice separaciones con cartón y papel y ahí tengo mi colección de hilos, protegidos del polvo y separados por colores.
Y hasta aquí mis tuneos de útiles de costura, que también son necesarios. Con ellos participo en el Mimi de Malas Costureras de hoy.
domingo, 11 de marzo de 2018
Toquillas
Hace unos días entregué a su destinataria la segunda toquilla que le hemos hecho. El hemos es porque una la he hecho yo y la otra mi madre. Una toquilla para que luzca bien guapa y abrigada el traje de cashera que le acababan de comprar en casa.
Como yo no tengo niña cercana (mis sobrinas ya son mayores) y yo no soy mucho de vestirme a la manera tradicional (solo de arrantzale en las fiestas del pueblo), nunca había hecho ninguna toquilla de este tipo. Pero bueno, no es más que un chal destinado a una ropa concreta. Así que busqué modelos, miré en Ravelry, ojeé lo que yo tenía guardado...y no daba con nada que me hiciera tilín. Había pedido una toquilla a una conocida para ver más o menos el tamaño y con su envío me vino la solución.
Me dejó esta de la fotografía, que había hecho su suegra cuando su hija era más pequeña,y me encantó. Su suegra hacía mucho punto y muchas cosas para la nieta, eso lo sabía, y la toquilla estaba perfectamente tejida, en punto bobo con unas hojas y el borde en ganchillo.
La cogí como ejemplo, me busqué unas hojas similares y para la forma utilicé el chal Multnomah, un clásico para principiantes con aspiraciones, que hice hace ya varios años.
La lana la compré en una de las mercerías del pueblo. Tras dudar sobre el color, elegí un rosa palo de Valeria di Roma y aunque en la tienda me recomendaron hacerla de solo una hebra, la hice de dos.
Por una parte, para que quedase más gordita y abrigase más. Y por otra, porque el tiempo apremiaba, tenía que estar para la feria de Santo Tomás, el 21 de Diciembre y tenía poco tiempo por delante para hacerla y enviarla. Así que aguja gorda y doble hebra.
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| Mi gatillo tiene que ser prota sí o sí... qué tío... |
La segunda toquilla se la hizo mi madre. Con una lana marrón, para cambiar de tono pero que siguiera combinando, buscamos un patrón facilito. Mi madre ha hecho siempre labores y era de las que sacaba un punto endiablado solo con verlo. Pero ya va teniendo sus años y no tiene ganas de romperse la cabeza, así que fuimos a lo fácil, que quedase una toquilla bonita pero sin complicaciones a la hora de hacerla.
Así que optamos por un medio granny, el típico de puntos altos y huecos de los cojines de cocina de toda la vida. En concreto seguimos este, pero hay muchos en la red. Este es el resultado:
Y esta es nuestra historia con las toquillas para el traje de aldeana de Maitane.
miércoles, 7 de marzo de 2018
¡Por fin tengo alfombra! ( y tacho una tela del reto)
Año tras año me he hecho la misma propuesta: "tengo que comprar una alfombra para los pies de la cama"... pero ha ido pasando el tiempo y no me decidía o no me gustaba lo que veía...
Cuando llegó la fiebre del trapillo, pensé hacerla con este material... Y hasta comencé una... pero no me gustó demasiado y no llegué a terminarla. Pensé en hacerla con lana normal y una tela debajo...
Miré y revisé patrones y no conseguí materializar mis ideas. Cuando me volqué en coser más en serio, hice una alfombra para la habitación de mi hijo, un patchwork así un poco a la tremenda, con trozos de vaqueros.
Me gustó como quedó y empecé a hacer una similar para mi habitación... pero se quedó a medias.
Así hasta que vi la loneta de baldosas hidráúlicas de Cal Joan. ¡Me enamoró al instante! Metí la tela entra las doce del reto de 12 meses, 12 telas porque aunque sabía que me gustaba y que la utilizaría para mi alfombra, temía que me pasase como con las anteriores intentonas... que se le pusieran delante mil y un proyectos y me quedase, un invierno más, sin alfombra calentita en los pies.
Pero no, esta vez he sido disciplinada y lo he hecho. Sin mucho misterio. He metido una tela gordita en medio y una loneta en la parte de abajo para taparla. Unos cosidos entre los dibujos de las losetas para unir todas las capas y chimpún.
Aún me falta ponerle una capa del tejido antideslizante para alfombras, porque bonita ha quedado, pero resbala en el suelo y eso no puede ser... Y así, por fin tengo alfombra y además tacho mi primera tela del reto 12 meses, 12 telas.
Corrección, no es la primera, si no la segunda. Puse mi joyero de viaje y no me percaté de que era la primera tela que tenía del reto... así que ya están dos tachadas.
Y con alfombra nueva, me apunto, al filo de la medianoche, al Mimi de Malas Costureras de esta semana... ¡¡¡por los pelos pero llego!!!
Cuando llegó la fiebre del trapillo, pensé hacerla con este material... Y hasta comencé una... pero no me gustó demasiado y no llegué a terminarla. Pensé en hacerla con lana normal y una tela debajo...
Miré y revisé patrones y no conseguí materializar mis ideas. Cuando me volqué en coser más en serio, hice una alfombra para la habitación de mi hijo, un patchwork así un poco a la tremenda, con trozos de vaqueros.
Me gustó como quedó y empecé a hacer una similar para mi habitación... pero se quedó a medias.
Así hasta que vi la loneta de baldosas hidráúlicas de Cal Joan. ¡Me enamoró al instante! Metí la tela entra las doce del reto de 12 meses, 12 telas porque aunque sabía que me gustaba y que la utilizaría para mi alfombra, temía que me pasase como con las anteriores intentonas... que se le pusieran delante mil y un proyectos y me quedase, un invierno más, sin alfombra calentita en los pies.
Pero no, esta vez he sido disciplinada y lo he hecho. Sin mucho misterio. He metido una tela gordita en medio y una loneta en la parte de abajo para taparla. Unos cosidos entre los dibujos de las losetas para unir todas las capas y chimpún.
Aún me falta ponerle una capa del tejido antideslizante para alfombras, porque bonita ha quedado, pero resbala en el suelo y eso no puede ser... Y así, por fin tengo alfombra y además tacho mi primera tela del reto 12 meses, 12 telas.
Corrección, no es la primera, si no la segunda. Puse mi joyero de viaje y no me percaté de que era la primera tela que tenía del reto... así que ya están dos tachadas.
Y con alfombra nueva, me apunto, al filo de la medianoche, al Mimi de Malas Costureras de esta semana... ¡¡¡por los pelos pero llego!!!
miércoles, 28 de febrero de 2018
Mis Nancys
Esta es una entrada que roza lo friki, lo sé... Es un reportaje fotográfico con la ropa que le he hecho a mis Nancys... Son estas: la rubia, la morena y la morena.
En realidad, la rubia es solo temporalmente mía. Hoy mismo se la daré a mi amiga como regalo que la otra amiga del trío y yo, le hemos hecho por su cumpleaños. Ya, ya, que ya estamos mayorcitas para andar con muñecas, pero ella llega a una edad de esas, digamos, significativa, y resulta que su Nancy se perdió por los caminos de la vida y siempre lo ha sentido.
Así que se la hemos devuelto, no la suya, pero sí una lo más parecido posible dentro de lo que ahora se puede conseguir (las originales están a millón, hasta 100€ y más te piden por una de la época).

Las tres se han encontrado aquí porque pensé, que ya que le dábamos la muñeca, le podía hacer algún vestidido. La que hemos comprado lleva un vestido de novia diseñado por Ion Fiz, bonito, algo recargado, pero muy de ceremonia. Y para recordar aquellas tardes que nos echábamos con nuestras muñecas y sus vestidos en casa de una o de otra, decidí hacerle un pequeño guardarropa a su muneca. Y de paso, a las mías.
Yo tenía bastantes vestidos, algunos originales, el de Blancanieves y el de enfermera, y otros muchos que me había hecho mi padre para ella. Pero en una reforma de la casa se perdieron, no sabemos qué paso con ellos. Así que las pobres muñecas se quedaron con lo puesto, nunca mejor dicho.Y como ahora ya coso, pues he hecho una ronda de modelitos para la rubia y para las morenas.
Y para terminar, el que traía la muñeca que vamos a regalar, el vestido de novia diseñado por el eibartarra Ion Fiz.
En realidad, la rubia es solo temporalmente mía. Hoy mismo se la daré a mi amiga como regalo que la otra amiga del trío y yo, le hemos hecho por su cumpleaños. Ya, ya, que ya estamos mayorcitas para andar con muñecas, pero ella llega a una edad de esas, digamos, significativa, y resulta que su Nancy se perdió por los caminos de la vida y siempre lo ha sentido.
Así que se la hemos devuelto, no la suya, pero sí una lo más parecido posible dentro de lo que ahora se puede conseguir (las originales están a millón, hasta 100€ y más te piden por una de la época).
Las otras si son mías-mías, la del medio es una reedición que me regaló hace años mi marido y la otra es mi Nancy original, con la que jugaba de niña, y que normalmente está en la casa de mis padres.
| Las pobres Nancys en paños menores... ninguna tiene de todo, a la que no le faltan las bragas, le faltan los zapatos y si no, no tiene medias... |
Yo tenía bastantes vestidos, algunos originales, el de Blancanieves y el de enfermera, y otros muchos que me había hecho mi padre para ella. Pero en una reforma de la casa se perdieron, no sabemos qué paso con ellos. Así que las pobres muñecas se quedaron con lo puesto, nunca mejor dicho.Y como ahora ya coso, pues he hecho una ronda de modelitos para la rubia y para las morenas.
Pase de modelos.... el primero es una falda larga hecha con la tela del vestido navideño, más una blusa con la espalda al aire.
Para la falda me miré varios tutoriales sobre trazado de faldas de media capa y para ser la primera, aunque sea en miniatura, quedó bastante bien...
Un tanto estrecha y con el enganche algo forzado, pero está detrás y lo bueno es que la Nancy no se queja de no poder respirar... Lo de la cabeza, es el velo del vestido de novia, que no se lo he querido quitar.
Para la falda me miré varios tutoriales sobre trazado de faldas de media capa y para ser la primera, aunque sea en miniatura, quedó bastante bien...
Un tanto estrecha y con el enganche algo forzado, pero está detrás y lo bueno es que la Nancy no se queja de no poder respirar... Lo de la cabeza, es el velo del vestido de novia, que no se lo he querido quitar.
Tres modelitos más de calle con algo en común, la tela vaquera salió de una falda de volantes ya pasada de moda:
La rubia con una minifalda vaquera y blusa blanca (iba a ser vestido, pero se quedó muy corta, jaja... hecha con un antiguo vestido de mi madre, primero reconvertido en bolso y luego en vestido de muñeca).
La nancy antigua tiene un vestido atado al cuello y cinta en el pelo de la misma tela (de un vestido mío de verano).
La otra Nancy morena con vaqueros y jersey gordo, que estamos en alerta por nieve...(y la lana, resto de lanas de un gorro y cuello que me hice hace años).
Otro modelito de calle, este vestido trapecio (hecho con la tela de lo que fue un vestido de mi sobrina).
La rubia con una minifalda vaquera y blusa blanca (iba a ser vestido, pero se quedó muy corta, jaja... hecha con un antiguo vestido de mi madre, primero reconvertido en bolso y luego en vestido de muñeca).
La nancy antigua tiene un vestido atado al cuello y cinta en el pelo de la misma tela (de un vestido mío de verano).
La otra Nancy morena con vaqueros y jersey gordo, que estamos en alerta por nieve...(y la lana, resto de lanas de un gorro y cuello que me hice hace años).
Otro modelito de calle, este vestido trapecio (hecho con la tela de lo que fue un vestido de mi sobrina).
Y para terminar, el que traía la muñeca que vamos a regalar, el vestido de novia diseñado por el eibartarra Ion Fiz.
Y para meter los modelitos que se va a llevar mi amiga, el cabás (que yo decía, ¿de dónde habrán sacado este nombrecito? y resulta que es el maletín que llevaban los médicos con su instrumental o para llevar el material escolar... curioso).
Me daba un poco de cosa publicar esto, aunque me parece que los vestidos han quedado apañados. La verdad que en el mundo internetero hay muchas cosas de muñecas, algunas páginas verdaderas lecciones de costura en miniatura, como las de Anilegra. Así que, me animo y presento mis cosillas. Y aunque no sea ropa para Mi, si lo es para Mi muñeca... así que me cuelo, como todos los miércoles, en el Mimi de Malas Costureras!!!
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