Cuando cambié de bici, hace ya unos añitos, me cogí una cesta que me resulta muy práctica y pronto me di cuenta de que era un lienzo en blanco. Tras ver un montón de bicicletas tuneadas con ganchillo en Pinterest, decidí ponerle flores y "mandalas" de ganchillo. Cogí modelos de aquí y de allá y fui colocándolas en la cesta, cosiéndolas a la malla metálica por la parte de dentro. Así quedó la primera tanda:
Llamó mucho la atención en el pueblo y tuve también mucho pitorreíto por tanto floripondio de colores, pero cuanto más me chinchaban, más me gustaba mi cesta y ya se ha convertido en un clásico que cada verano le vaya añadiendo un detallito. Así está ahora mismo:
El búho y la rana tienen su propia historia. Primero llegó el ave, con sus ojitos saltones y sus patitas... pero un amigo se empeñaba en decir que no era un búho si no una rana. Así que tuve que poner una verde gustavita al lado para que se diera cuenta de la diferencia.
Ahora mismo estoy buscando qué modelito añadir este verano y que siga la tradición ganchillera-bicicletera.
Y con mi cesta me asomo al Mimi de Malas Costureras de este miércoles.