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miércoles, 1 de abril de 2020

Bolsa pixelada de Molla Mills

O como con el confinamiento se van terminando proyectos. Como decía una vez alguien, mi yo del pasado cuenta al mundo del futuro que, por azar, pueda acabar dentro de un tiempo en esta entrada del blog, que estamos confinados en nuestras casas para intentar frenar la expansión de un coronavirus llamado Covid 19 que está haciendo la puñeta en todo el mundo. Y estando en casa, tienes muchas horas para hacer esas cosas que habías ido dejando y dejando y dejando... Así le llegó la hora a esta bolsa veraniega...


Es un modelo de Molla Mills, una crochetera finlandesa que hace unas piezas muy modernas, muy geométricas, con mucho tapestry (figuras de colores generalmente a punto bajo) y pixel (puntos altos alternando cuadros vacíos y otros tejidos). Yo vi esta bolsa de círculos y la guardé en mis favoritos. Poco después fui de visita con mis compañeras del curso de costura al museo Balenciaga, en Getaria y en su tienda encontré el libro donde venía esta bolsa, así que, proyecto en marcha!!!


La he hecho con un algodón que de Hilaturas LM, el Marbella, que compré para una chaqueta que nunca llegué a hacer. Es un algodón bastante majo, se trabaja bien y me gusta como queda. Así también reduzco alijo lanero, una de mis misiones este año.


La bolsa original era más grande, bastante más. Yo la quería más pequeña y para eso reduje los círculos una vuelta, me lo pinté en un cuaderno y lo fui haciendo. Se teje una parte, se teje otra y luego las uní con punto bajo. 

Como yo soy de usar mucho estas bolsas en verano, quería que fuera práctica, así que la forré con una tela de gatos de Cal Joan que me robó el corazón cuando la vi en su web y aproveché a cogerla cuando hice un pedido.

 

He dejado el revés de la tela por fuera y los gatos por dentro. Le he puesto un gran bolsillo en una parte, con cremallera (reciclada de un bolso), que se pueda meter la cartera, las llaves, el móvil, sin peligro de manos ajenas que puedan llevarse algo. Laterales y fondo cosidos con costura francesa, para un acabado más limpio.



Presento la bolsa aquí, en el blog y participo como buen miércoles, en el Mimi de Malas Costureras porque aunque a la bolsa le faltan las asas (pensé que tenía unas pero están peor de lo que pensaba) y dadas las circunstancias, ahora no puedo comprarlas, así que vale pulpo como animal de compañía!!!!



miércoles, 18 de abril de 2018

El Elise

A veces algún modelo tiene tal éxito que lo conocemos como a las actrices o actores famosos, con el artículo delante: El relaxed, la plantain... Y hoy traigo un chal o pañoleta muy muy conocido entre las ganchilleras: El Elise. 




Es un acierto seguro, es fácil a poco que sepas de ganchillo, pero tiene su cosita al hacerlo y sobretodo, queda muy resultón. Parece mucho más difícil de lo que lleva su trabajo y fue todo un hit hace unos años en los blogs de tejedoras de medio mundo. Yo hice este hace tiempo pero sigue como el primera día.


La lana que usé es "de las buenas", vamos, de las que te valen una pastilla, una Holst Garn, una marca danesa que compré en su día en La Maison Bisoux. Pero la verdad es que es tan bonita, que merece la pena. Además, tiene un toque rústico pero no pica... 





La explicación la tomé de la web Hasta el monyo de patrones en inglés, que tanto nos ha surtido de patrones a las torpes idiomáticas, aunque este modelo, precisamente, se sigue perfectamente en el internacional idioma de los gráficos. Yo, el ganchillo lo entiendo muchísimo mejor con gráficos. 


Será porque me crié junto a una madre adicta al ganchillo y a las revistas de Muestras y Motivos cuyas explicaciones eran únicamente mediante dibujos. El caso es que yo con un gráfico me aclaro mucho mejor que con líneas y líneas de explicación. Y este es muy facilito y se sigue estupendamente.


Mi chal Elise lo hice en azul y en el borde usé unas vueltas de gris, para darle un poco de vidilla.


Es un chal, pero casi todo el mundo lo hace más pequeño, que quede como una pañoleta para el cuello. Yo también lo hice así, porque al final lo aprovechas mucho más que los chales grandes, al menos en mi caso.

Y esto me recuerda que hace tiempo que no hago chales... Son una labor de paciencia, de hacerlo poquito a poco (aunque hay gente que lleva motores en las agujas, como le decimos a una amiga tejedora) y me los planteo a medio-largo plazo. Pues habrá que elegir modelito, que hay tantos y tan chulos...


Con este Elise me asomo al Mimi de Malas Costureras, un miércoles más.