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miércoles, 4 de diciembre de 2019

Jersey de invierno

Ya está aquí el frío y ya es el momento de ponerse mi jersey de aprovechamiento de lana... Tenía un montón de lana Nepal Mix de Drops con la que hice la chaqueta Aidez y que pululaba por mi alijo lanero. Y hay que gastarla (propósito general de todas las tejedoras que conozco). Así que pensé en hacerme un jersey gordito para el invierno. 

El jersey posando sobre la manta carta de ajuste, que pensé que había presentado aquí en el blog y resulta que no la encuentro, así que va a ser que no... para un próximo post.

Miré mil jerseys, pero no encontraba nada que me llenase del todo, así que me lo inventé. Sin muchas vueltas, un punto que me gustase para el cuerpo y mangas ranglan que son más fáciles de ajustar. La estructura, anchura y disminuciones del ranglan las seguí de un jersey del armario. 

Mira que tenía lana, pero pensé que no me iba a llegar (los cálculos laneros no son los mío) así que compré un poco de lana más oscura y con ella hice los remates y las mangas. Error, no por el resultado, que me gusta, ¡¡¡es que me sobró lana otra vez!!!! Seguro que me hubiera llegado para hacer todo el jersey al tono, pero bueno, me gusta como ha quedado de todos modos.

El dibujo es uno que saqué de una revista de estas alemanas que compraba compulsivamente hace no tanto tiempo, mi particular Ravelry hasta que descubrí Ravelry. 




Para terror de las tejedoras modernas, este jersey lo hice en agujas rectas (sé tejer con circulares, pero estoy más cómoda con las de toda la vida, con las rectas... y avanzo más), la parte de atrás, la parte de delante y las mangas, también en plano. A partir de las sisas ya sí cogí las circulares y lo hice todo junto hasta arriba. MIré varias páginas de cómo calcular la disminución de las sisas y al final lo hice a las bravas, colocando el otro jersey como referencia, disminución cada dos vueltas y andando tira p'arriba.



El cuello, al modo tradicional, ir quitando puntos y haciendo la forma delantera más baja que la trasera. Como quedaba el tejido con el calado muy disparejo, muy irregular, me acordé de un tutorial que había visto en una página rusa, este, de cuello con costilla y lo probé. 

El remate lo hice con cierre tubular, siguiendo, video delante, el tutorial de Tejer en inglés.



Ha quedado relativamente bien, en un lateral un poco gordo, mejorable, pero para ser la primera vez que lo hago, ni tan mal. Es trabajoso pero el resultado merece la pena.

Después coser, que no me molesta nada y además, tengo la particular opinión, de que las prendas quedan más asentadas sobre el cuerpo con una costura lateral. Ya sé que entre las tejedoras modernas horroriza tener que coser, que no gusta la aguja y hacen todo lo posible por no tocarla, pero a mi no me importa. Así que costuras laterales y mangas y jersey listo.


Y aunque no es costura, si hay costura, y además la prenda es para mi, así que me vengo al Mimi de Malas Costureras, que lo tenía un poco abandonado y me ha atraído ese sorteo de una estupenda cesta navideña. Además, cada vez veo a más habituales de la máquina de coser atraídas hacia las agujas, ya sean de ganchillo ya de punto... así que todo es uno, no?

Mi rubio, si no sale en las fotos, revienta!!!!

martes, 6 de noviembre de 2018

Conjunto para bebé



Me gusta mucho hacer prendas para bebé. Son pequeñas, bonitas y me encanta regalar algo que ha salido de mis manos. El conjunto que traigo hoy tiene una parte de apuesta segura y otra de prueba: la chaquetita es un modelo que ya he hecho varias veces y el pantaloncito es una prueba que me apetecía hacer.


La prenda de arriba, la chaquetita es un modelo de Muestras y Motivos, una revista clásica en mi casa. Mi madre tenía toda una colección de este título dedicado al ganchillo, a cortinas, colchas, tapetes, manteles... también tenía unas cuantas de las especiales de ropa de bebé y yo también las compré en su día porque son un clásico intemporal. De una de ellas saqué esta chaqueta que hice por primera vez, hace ya unos añitos (aquí la referencia). Las explicaciones son un tanto farragosas, pero si despejas la cabeza y vas leyendo y entendiendo poco a poco, no es difícil. En el Blog de Molan mis calcetas explicaban su realización paso a paso, vuelta a vuelta y también en el blog Labores de siempre, de una compañera tejedora de otros foros, Lusi, también venía bien explicado.



La lana es un resto de katia merino que tenía en la bolsa de lanas. Como no llegaba para toda la chaqueta (el punto bobo come mucha lana), busqué otro resto en un tono más claro y lo combiné. Así me quito madejitas que van quedándome y además, creo que le ha dado un toque diferente a la prenda.


Pensaba acompañar la chaquetita con unas polainas, como las que yo le ponía a mi hijo cuando era chiquitín, pero en la tienda no tenían y cogí unos leotardos, que no se pueden poner tal cual, necesitan un culetín. Así que busqué un pantaloncito y encontré este modelo que saqué de Oh, mother mine!. La tela es una franela muy finita que compré en la tienda del pueblo, en Galerías Santurce. Es bastante sencillo de coser, aunque la pieza de las gomas de las piernas me dio algún problema cuya solución es mejorable. 



Un conjunto muy mono y formal, espero que a la amatxu y al aitatxo le guste y se lo pongan mucho.




miércoles, 31 de octubre de 2018

Calcetines

Para todos las que tejemos, los calcetines son un punto y aparte. Amados y temidos, enfrentarse a unos calcetines es de nota. Aunque hay atrevidas que al poco de coger las agujas se animan con ellos, normalmente es una pieza que da un poco de respeto. Son prendas pequeñas que necesitan habilidad manual, tienen muchas curvas, se tienen que adaptar a una parte del cuerpo sinuosa como es el pie, necesitas agujas especiales (no es imprescindible pero ayuda)... vamos, que intimidan. Así que aunque yo tejo desde hace mucho tiempo, tardé en atreverme con los calcetines. Y eso que me encantan, siempre llevo calcetines de colorines, de muñequitos, rayas...



La experiencia ha sido variada. Hace un par de años hice estos calcetines con una lana de Opal monísima que había comprado en Creativa Bilbao. 




Pero el resultado..... mmmmmm, no me gustó del todo. Los calcetines son muy calentitos, pero la forma no se ajustaba bien al pie, quedaron muy grandes... no me convencieron del todo.



Pero yo insistía. Tenía varias lanas de calcetines y quería buscar otro sistema de hacer calcetines básicos, antes de pasar a maravillas como estas que se ven cada año en el Swapentines, un intercambio que se hace entre tejedoras con modelos maravillosos...  


Foto Google.
Fui acumulando patrones y tutoriales y por causalidad di con un blog de estos muy blancos y monos, el de Creamarie, que ponía en marcha un Kal para hacer los calcetines. Y estos sí que sí. El sistema es universal, es decir, te mides el pie y adaptas el calcetín a tus medidas. Las explicaciones están muy claras con videos explicativos. No sé, tal vez me pilló en el momento adecuado pero por una vez conseguí dos cosas: seguir un tejijuntas al tiempo y tejer los calcetines y entender el proceso.





El resultado son unos calcetines básicos cómodos, que se ajustan, muy calentitos, estupendos para el invierno. La lana, por cierto, la cogí en el Aldi, el supermercado, en una promoción que sacaron con un kit de "hazte tus propios calcetines".



No sé si el curso está accesible en abierto porque nos iba mandando las lecciones por email a las que estábamos apuntadas y tenía un grupo de facebook cerrado para seguir los avances, pero ya digo que para mi ha sido el mejor de todos los que he probado.

Todavía me quedan más lanas de calcetines (más de las debidas, jaja) y mi idea es hacer alguno más, para mi y para el resto de la family e incluso lanzarme con algún otro diseño de fantasía que tanto me gusta ver en la red.

Y aunque lo de hoy no es costura, como es una prenda salida de mis manos y hecha para mi, me apunto al Mimi de Malas Costureras de hoy, el último de octubre.

lunes, 29 de enero de 2018

12 meses, 12 telas




Cuando entras en el mundo de la costura bloguera (es decir, cuando coses y compartes tus costuras en un blog, cuando miras lo que hacen otras costureras), acabas participando en propuestas que hacen por aquí y por allá. 

Yo he participado en algún Coseconmigo, que no es otra cosa que hacer la misma prenda siguiendo las directrices de la persona que lo propone y que lo va haciendo ella primera, paso a paso con fotografías detalladas, repartiendo el trabajo en varios días. Incluso aunque no se vaya a hacer la prenda, es un sistema con el que se aprende mucho.

Hay otro término "informal", llamado Sarao costuril, que es proponer hacer algo de forma conjunta: una misma tela y que cada una haga una prenda, hacer el mismo patrón cada una a su estilo... Pues bien, esta vez he decidido meterme en uno de estos, un sarao. Lo ha propuesto una chica llamada Rebeca, que tiene el blog "Las Marujadas de Peluchona" y se centraliza a través de Malas Costureras. 

El reto consiste en fotografiar 12 de las telas que tenemos en nuestro poder y comprometerse a hacer una prenda con cada una de ellas, saldría a una pieza por mes y el fin último, es quitar miedos, perezas, reparos y rebajar la cantidad de material que vamos acumulando y acumulando... Y le ha puesto el nombre de 12 meses, 12 telas, al estilo de los 12 meses, 12 causas que ya inspiró la sección 12 meses, 12 iglesias en mi otro blog, en mi Avantales. 


Y es que esta es una de las cosas "malas" de que te entusiasme algo... que te ves rodeada de materia prima para toooodas las ideas que tienes y luego, el día a día y la falta de tiempo (y/o habilidades) hace que vayas postergando la tarea, que comiences otros trabajos que corren más prisa... y te encuentras invadida por telas y telas y telas...



o lanas y lanas y lanas, ja ja... que lo mío tiene mucho delito...

Así que me apunto al sarao, a ver si hago algo con estas doce telas elegidas: 


Estas son las telas una por una:


Punto jersey, comprado recientemente en Cal Joan porque no he hecho nada con este tipo de tela, aguja de bola y demás, y ya es hora de que me anime a ver cómo me sale.






Esta tela también es de Cal Joan y la cogí porque me encantan las baldosas hidraúlicas y ya que en mi casa no tengo opción a ponerlas, a ver si las coloco en una alfombrita al lado de mi cama, un proyecto que siempre tengo en mente (el de la alfombra) y nunca hago.




Y la última tela que cogí en este pedido, como la primera, para probarme. Es una tela de camiseta. Me encantan las letras y me gusta esta tela, pero como dicen en los blogs, "me pijamea".... hmmmm, ya veré...






 Esta loneta mapamundi me chifló desde que la empecé a ver en blogs. Y un glorioso día, la tenían en un puesto del mercadillo de mi pueblo. Cogí como dos metros y era anchísima, así que tengo mapa para entelar mi casa.






Otra tela del mercadillo, es muy de invierno, en principio quería hacerme una falda, pero compré como para entelar lo que me quede de casa sin mapamundi. Es lo que tiene una buena tela, con buen tacto y como a 3€ el metro.




Esta es una tela que son en realidad cinco. Son preciosas, todas conjuntadas y las cogí, tambien en el mercadillo, pensando hacer un estuche de esos triples o un neceser para maquillaje para mis sobrinas. Pero de momento, ahí siguen, tan bonitas y sin tocar.




Otra tela del mercadillo, es ligera, como para verano, muy alegre. Solo falta encontrar un modelo sencillo y fresco para que se convierta en un bonito vestido.






No sé por qué ha quedado este color, que no tiene nada que ver con el real. Es una viscosa azulona, preciosa tela para una blusa o un vestido. También del mercadillo y compré como dos metros también, dará para un par de prendas. Solo hay que buscar patrón y tiempo.




Me encantó esta tela con ese estampado geométrico. La compré hace como tres años en la feria Creativa Bilbao, en el stand de Teixits Pulido. Es tipo patchwork de algodón, pero un poco tiesa para ropa y no le he encontrado otro destino. De momento.





Otra tela del mercadillo, tirada de precio y que lleva bastante tiempo en la maleta de telas. Se arruga mucho, pero tiene pinta de fresca y veo una blusa de verano en ella.








Loneta que compré en la tienda del pueblo, Galerías Santurce. Fui a comprar otra cosa y vi esta loneta de manualidades, con estampado de bordados, ganchllo, fieltro... y me llevé medio metro (1,40 de ancho) que miro, remiro y me encanta. 






Y la última seleccionada es una tela de bordado que me pareció monísima. También la cogí en el mercadillo, creo que hace tres veranos ya... me parece preciosa pero no sé qué hacer con ella que no quede cursi... tal vez un kimono o una chaquetilla de verano... algo así... ¡A ver si le llega el turno!!!




Y hasta aquí mi propuesta y mis elecciones. 

La maleta donde guardo parte de mi alijo, es una verdadera pieza vintage, cogida de la habitación de los trastos de la casa del pueblo de mis padres, setentera auténtica. La verdad que estaba tan bien que solo la limpié un poco y ahora está en el salón, dando un toquecito y aguantando kilos y kilos de tela que esperan su destino. (Mis gatos no se querían perder el posado, ¡cómo son!!!!)