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miércoles, 10 de junio de 2020

Bolsa de labores del confinamiento

De las semanas que estuvimos encerrados en casa por el confinamiento provocado por la Covid 19, alias, el bicho, salieron algunas labores nuevas que entretuvieron mis tardes sin poder salir. Un par de mis amigas tejedoras habían hecho bolsas de labores, y aunque tengo varias (aquí están), me picó el gusanillo y decidí hacerme otra, usando, una vez más, mi loneta de mapamundi, que aún me quedaba un buen pedazo. 



Seguí el tutorial de Chita Lou, que es sencillo y está bien explicado. La loneta para el exterior, otra loneta resto de las cortinas del tendedero para el interior y una cinta que compré hace tiempo en el mercadillo para las asas. Y lista la bolsa. No es muy grande pero te cabe un jersey sin problema. Bolsillo interno para meter agujas o algún papel con el patrón y listo.






Se lo enseñé a mis tejeamigas (tenemos un grupo de whassap, lo mostré en mi Instagram (aprovecho y pongo aquí el enlace... solo hablo de labores, gatos, paseos, edificios y de vez en cuando, comida) y se me ocurrió que ya que compartíamos un montón de tiempo chateando y compartiendo risas y labores, estaría bien aprovechar esas tardes y hacerles un regalo en forma de... ¡¡bolsa de labores!! ¡¡¡qué original soy!!!



Y de ahí salieron hasta diez bolsas parecidas pero no iguales, en las que el aprovechamiento es máximo: la loneta que me quedaba de mapamundi exprimida al centímetro, restos de telas -incluida la parte de arriba de una cortina que había quitado de mi habitación- para los forros, y todo tipo de cintas de mis cajas mágicas de Diógenes para los remates.















Labor de detectives para conseguir sus direcciones postales, envíos, confiar en Correos  y ahora, que ya han ido llegando todos los paquetes, lo muestro aquí. 

El posado de mis gatos, que no falte...



Y como una de las bolsas, la primera, era para mi y como hoy es miércoles, aprovecho y me asomo por el Mimi de Malas Costureras.


miércoles, 16 de mayo de 2018

Mapamundi

Desde que ando curioseando en el mundo de los blogs de costura (yo soy tradicional, de blogs, Instagram no me engancha) hubo una tela que me encantó y que soñaba con tener: la de mapamundi. 




La había visto en multitud de piezas, bolsos, neceseres, cortinas, sillones... y me parecía taaaaaaan bonita. 


Puppetas
Diy by Paula
Casa Diez
Mil cosas monas
Cuc de Poma
Hasta que un día, en una de mis habituales visitas al mercadillo local, encontré un puesto que tenía lonetas, todas preciosas, anchísimas (creo que eran como 1,80 de ancho) y baratísimas. Y allí estaba la del estampado de mapamundi que tanto había visto. Me llevé dos metros.

La incluí entre las piezas del reto 12 meses, 12 telas, pensando qué podía hacer con ella y de algún modo hice trampa... ¡¡¡por que ya la había cosido!! 

Resulta que me había hecho ya una bolsa con ella, pero como ese tipo de piezas solo las llevo en verano, la había metido entre las cosas de verano guardadas en el canapé de la cama y, la verdad, me había olvidado completamente de ella. 

Había tanta tela que pensé que no la había tocado aún. Pero ya digo, sí, aquí esta:



Esta bolsa es el modelo Monegrillo, de "Cosiendo y aprendiendo", el blog de Charo Murciano, una señora muy divertida que cose como los ángeles. Tengo un montón de sus tutoriales guardados porque están muy muy bien explicados. Pero creo que ya no tiene el blog, cuando lo pincho me lleva a una página de tejidos, Trozos y telas, aunque veo que tiene una pestaña que pone blog y te envía a algunos de los tutoriales que había en el blog. No sé qué habrá pasado, espero que Charo esté bien y solo se trate de un cambio en sus gustos o prioridades. Me apenaba que se hubiera perdido todo el gran trabajo del blog, pero al menos veo que algunas cosas están disponibles a través de esta otra página.

El caso es que Charo, que hacía y tenía unos bolsos chulísimos, organizó un sarao para hacer una bolsa grandota que llamó Monegrillo. Y por una vez, lo hice en tiempo y se lo presenté. 


Yo hice una versión algo más pequeña de la propuesta, porque se me hacía demasiado grande. Le puse una pieza de foam en el fondo, para darle algo de forma, le puse un bolsillo generoso, que entre la cartera y le puse un cierre de imán, tan prácticos. Era la primera vez que lo ponía, pero es muy sencillo, hay muchísimos tutoriales para guiar la tarea. Junto a la loneta le puse entretela para darle cuerpo y el forro es tela de sábana.





Los tirantes me volvieron un poco loca, no sabía cómo hacerlos. Al final compré una tira de mochila y la forré con la propia tela. La confección no fue del todo muy limpia (los cosidos están bastante torcidos, la verdad y se me atascaba el hilo) pero bueno, así se quedaron.

Debo decir que en conjunto, me encanta. Por la tela, porque en verano me encanta llevar este tipo de bolsas (siempre puedes meterle una chaqueta para el traidor verano vasco) y quedó muy mona. Recuerdo un día que entré en una tienda china de ropa y la chica de la tienda, con un precario castellano, me dijo lo mucho que le gustaba y que a ver donde la había comprado y flipó cuando le conté que me la había cosido yo misma.




Como aún tengo mucha tela, una parte la he utilizado para ponerle una cortina nueva a mi chaval, que todavía tenía la que le había hecho mi madre cuando nació.





Como digo, compré tanta tela, que aún tengo para cinco o seis proyectos más... ¡¡ya le llegará el turno!!

Con esta entrada participo en el Mimi de Malas costureras y tacho otro tejido de 12 meses, 12 telas.



miércoles, 21 de febrero de 2018

Joyero de viaje

Cuando me voy por ahí, fuera de casa, me gusta llevarme mi quincalla, pendientes para cambiar, mis anillos, unos collares... no soy de joyas, pero si de bisutería, sobretodo collares. Y andar llevándolos en bolsas al final es un poco lío. 





Así que un día me animé a hacer un joyero de tela que vi en un librito que me compré en la librería Urrentxindorra, en Bilbao (tienen la tienda en secciones, con una amplia parte de labores de todo tipo y lo compré muy baratito, la verdad): Es el libro ¡Coser!, de Cath Kidston, un compendio de pequeños proyectos de costura, desde bolsos a delantales, aplicaciones, costureros... 



A pesar de todo lo que se puede encontrar en internet, me parecen muy bonitos estos libros y viene bien tener alguno a mano para pequeños proyectos. Te dan ideas, un básico paso a paso, patrones... y son generalmente muy bonitos, bien cuidados en presentación y fotografía.




A lo que iba, ¡qué me pierdo! Elegí uno de los proyectos del libro, este joyero de tela con un bolsillo para los collares, un rollo para los anillos y dos bolsillos. Uno  lo dejé como tal y en el otro lado puse una tira de cuero cosida, para enganchar allí mis pendientes y que no se me pierdan. Se ata todo con un lazo hecho con el propio bies que rodea y une todas las capas de tela.



La tela elegida para hacerlo es una loneta no muy gorda preciosa, con un estampado de labores, bordado, patchwork, ganchillo... con unos colores muy vivos, que compré en la tienda del pueblo, en Galerías Santurtzi. Para dentro va una tela de patchwork que cogí en la liquidación de otra tienda que había de labores, Angela, que ya cerró. Y por dentro un retal oscuro. Cremallera reciclada de un bolso, creo y bies del mercadillo.





La realización es bastante sencilla, siguiendo los pasos.







Lo más complicado fue poner el bies, más que nada porque ha sido de los primeros que ponía con curvas. El modelo original tiene las esquinas redondeadas, pero yo, creo que de forma equivocada, se las puse en esquina y para hacer la vuelta seguí el tutorial de esquinas de Cosiendo y aprendiendo (lástima que esté parado este blog, me lo pasaba muy bien leyendo a su autora y se aprendía mucho, espero que esté bien y solo se haya alejado de este mundo internetero). El resultado... bueno, mejorable. 


Del derecho.
Del revés.
También le puse un bolsillo e intenté seguir este otro tutorial de La Inglesita. También queda mucho por aprender, pero bueno... me voy a dar un aprobado al menos...



El joyero es cómodo pero ojo, como lo llenes mucho se queda algo fofo y nada tiene que ver con estas fotos, cuando está cerrado. Pero es práctico, eso sí.

Y aunque tarde hoy, me animo a hacer la entrada en miércoles y presentarlo al Mimi de Malas Costureras. ¡Más vale tarde que nunca!!!

Me doy cuenta, semanas después de escribir esta entrada, que esta era una de las telas que tenía puesta en el desafío 12 meses, 12 telas. Así que con gran alegría y alborozo y otro perrito piloto, procedo a tachar mi segunda tela, que en realidad, era la primera...