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miércoles, 3 de julio de 2019

Vestido Wrap and tie

Madre mía... llega el verano, el relativo buen tiempo y se pasan los minutos y las horas sin sentir... así que esta entrada, que debería haber estado hecha desde el mes de junio, ha tardado un poquito, en fin... ¡¡¡ya está aquí la presentación de mi primer vestido de punto!!!! 



El modelo es el Wrap and Tie de la revista Ottobre 5/2016, un vestido cruzado y con cinturón para atar, como bien dice su nombre, "envuelve y ata". 




La tela es de punto, elástica en ambas direcciones, a lo ancho y a lo largo, pero no demasiado. No deshilacha nada y tiene peso. Estaba en el desafío de este año de 12 meses, 12 telas.





La compré en una tienda de Portugalete llamada Telas y Retales, como siempre, no llevaba apuntado lo que me hacía falta, pero se lo expliqué a la  dueña y me asesoró muy bien, llegó perfectamente y aún sobró un poquito.



Para coserla utilicé el prensatelas de doble arrastre que me compré hace poco.

Ya sé que está mal enhebrada...

La puntada zig zag muy abierta, lo máximo que me permitía la máquina. Hice varias pruebas, estiré las costuras y retorcí (como vi en este video de "Cómo coser tela de punto" de Lulú Ferris) y esta vi que iba aguantaba y quedaba bien el acabado. También con su correspondiente aguja de punto, claro. La verdad que como es una tela con mucho cuerpo se cosía muy bien.

Y otra novedad, es que por fin encontré la fliselina moldeable o ligueta y se la puse en todo el borde cruzado del vestido. 



La había visto en un montón de prendas, que sirve para estabilizar las prendas de punto y que no se de esa parte. Pregunté en una mercería local, Asun, que tienen un poco de todo y ¡bingo! la tenían, aunque solo en negro. Como la tela era bastante tupida no se iba a ver, me daba lo mismo. 

Para ponerla seguí este video de Dibujando Patrones, colocándola con alfileres y planchando poquito a poquito. Se supone que hice fotografías que cómo lo coloqué, pero ahora no las encuentro... en fin...

Se me olvidaba, una última primera vez en este vestido: lo corté con cúter. A pesar de que era una tela bastante buena en el sentido de que no resbalaba, al cortarla con la tijera vi que dudaba más y que quedaba más cortada, sobretodo si lo hacía con dos capas. Así que probé a hacerlo con mucho cuidado y miedo, con el cúter, poco a poco y prueba superada.



El patrón es del estilo que se lleva muchísimo este año. Tengo otro también cruzado que me hice el año pasado y me vuelve un poco loca el cruce, se me descoca demasiado. Este pensé que iba a quedar más cerradito pero, en fin, cuando me lo pongo me tengo que estar recolocando el cruce cada dos por tres...

Aunque el vestido me gusta mucho, también tiene otro pero... en mi memoria retroactiva, este vestido se parecía al típico vestido cruzado que las mujeres suelen llevar en los pueblos. Mi madre tiene uno de este mismo color y no podía quitármelo de la cabeza... así que me lo probaba con los botines, el collar y todo, como si fuera a salir a la calle, a ver si se alejaba aquella imagen de batita de pueblo, ja ja.





El vestido en sí se hace bastante rápido y es sencillo... seguí las instrucciones y aunque yo estoy acostumbrada a hacer las mangas al estilo tradicional, es decir, primero montar el cuerpo y luego encajar las mangas, aquí seguí lo que marcaba, coserlas primero a las sisa y luego coser la costura de mangas y del cuerpo todo de una vez. Quedó bien, ahí veo lo bueno de coser tela de punto.



Si no sale alguno de los gatos, revientan...

No me convence mucho la forma del cruce, queda como dos o tres centímetros tontos en la curva de desnivel antes de la falda (en la foto lo veis), que no le veo el motivo de dejarlo así, pero como ya tenía hecho el hueco para el cinturón y todo cosido, no quise deshacerlo. De haberme dado cuenta antes lo hubiese cambiado.




La manga se la hice larga pero más estrecha y más corta de lo que marcaba el patrón.

Como la tela no se deshilachaba nada de nada, pasé de zigzaguarla en ningún punto. Corte recto, sobrehilado en el bajo y en las mangas y ya está. 


Cosí partes con un hilo más granate que sobresalía y otras con uno rosa que pasaba completamente desapercibido y que me llegó justísimo.




Con mi vestido primaveral de punto visito hoy miércoles el Mimi de Malas Costureras y también aprovecho para dejarlo por la página de Ottobre Fans.

miércoles, 31 de enero de 2018

Vestido Sixties

Como me suele pasar en un montón de ocasiones, a veces no sé valorar un vestido hasta que lo veo hecho por otras manos. En la colección Coser es fácil de Burda, que agrupa modelos que han salido en sus revistas en un formato de fascículos, con explicación de costura, variaciones que se le pueden hacer, estilismos... unos fascículos que estoy usando muchísimo... Aquí, como digo, había un vestido que bueno, me gustó, pero sin más, no me lo veía en mi. Es este vestido:





Pues no lo ví hasta que comencé a ver versiones de él, sobre todo este que se hizo La Inglesita, una chica que lleva ahora la tienda de telas Telaria y que cose muy bien y con mucho gusto.


Allí vi otras versiones de este modelo: El de "Sentarse a coser",  en "De costuras y otras cosas" había un paso a paso,  e incluso un Cose Conmigo de Anilegra (aunque debo decir, que nunca encontré en su blog el resto de entradas, solo esta presentación). Pero ya digo que el primero es el que me hizo tilín. Un día, en el mercadillo, vi una tela que me pareció perfecta para este modelo, 5€ el metro... y se quedó en mi maleta de telas hasta este fin de año, que me lo eché a las manos y me lo lleve a las clases de costura.



La tela tiene cuerpo, caída y no se arruga ni se deshila. Vamos, un sueño de tela. La confección fue bastante rápida, aunque tuvimos que ajustar un poco la pinza que ajusta al cuerpo, meterle un poquito y hacerla algo más larga hacia el pecho y también estrechamos un poco la manga y la alargamos hasta la muñeca. 

El vestido en sí es bastante sencillo, pero lleva unas pinzas francesas (no sabía yo que se llamaban así, se lo leí a La inglesita, que ajustan y dan forma pero sin que se noten michelines indeseables. También lleva unas pinzas en las mangas, que se cosen a la vez que el hombro y le da un poco de forma. La parte trasera va en dos partes y ajusta también. La cremallera en el modelo va escondida, pero como yo la iba a hacer como el vestido que me gustaba, la hice vista.

Me acordé de un bies como de de satén que había comprado para otro proyecto y que al final no usé, y se lo puse en el cuello y las mangas. Así queda bonito y bien rematado. 



Y para la espalda, busqué una cremallera que fuera bonita a la vista. 


No fue tan fácil como pensaba, pero al final encontré en una pequeña mercería de mi pueblo donde hay de todo todo todo, Mercería Asun, todo para la modista (la típica tienda de mil cajones, mil puntillas, mil lazos y todo perfectamente ordenado).





Y así me hice un vestido supercómodo, formal pero sin pasarse (lo llevé en Nochevieja y se baila con él estupendamente) y que no se arruga. Mi favorito por mucho tiempo, seguro.


Y con este vestido, me cuelo de nuevo en el Mimi del mes (¡a ver si hay suerte en el sorteo!!).