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martes, 4 de mayo de 2021

Bolsito de verano

Madre mía, la de tiempo que hace que no escribo nada por aquí!!!! y eso que mi tejeamiga Afri  (@africameurinconcinho) no hace más que insistirme en que vaya publicando.

Cosas tengo... no soy muy rápida tejiendo, pero tengo cosas esperando su publicación... es que se me multiplican los frentes... tejer, fotos en Instagram (que si labores, que si gatos, que si letreros, que si paseos…), pasar proyectos a Ravelry… Pero eso, que tengo, así que voy a ir publicando, aunque solo sea para que Afri no me tire de la oreja.


El de hoy es un proyecto rápido y bonito. Un bolsito de verano, para llevar el móvil, un monedero y el botecito de gel, que sí, que aún estamos en pandemia y por lo tanto, con mascarilla y distancia y limpieza de manos… algún día espero que al releer todo esto nos suene a aquellos lejanos días.


El bolso está tejido con un hilado que en realidad era una especie de hilo de embalar del chino. Eran restos de una bolsa que me hice haceaños y que aún sigo llevando cada verano.


Para darle un poco de color, le hice una tapeta con un motivo semicircular con otro resto, un Whasi de Katia de color coral, resto también de otro bolso de ganchillo.

Patrón inventado sobre la marcha: La base es un poco ancha, para darle fondo, parecida a cuando se empieza a hacer un patuco. 





Luego una vuelta del coral para darle un toque de color y tirar para arriba todo en punto bajo, que con este hilo, de textura rústica, queda muy bonito y no necesitas más. 



Despues le hice una tapeta, también con dibujo inventado, mirando modelos Pinterest. Es un semi círculo que empieza con el coral y termina con el color natural, unas piñas y unos puntos de picot por fuera.



Lo que más trabajo me dio fue el asa. Al final hice un cordoncillo de ganchillo que vi en el canal de @duendedeloshilos, aquí. Está hecha con un whashi de Katia también, pero de un color natural que le pegaba bien al hilado del cuerpo. No estiraba y me parecía que podía tener un poco de consistencia para hacer su función de asa.



El bolsito está cerrado con un cierre magnético de los que se cosen, comprado en la Feria Creativa y lo forré con la tela de gatitos tan mona comprada en Caljoan que ya fue también forro de la bolsa de círculos de Molla Mills.

No puedo decir con qué aguja lo tejí porque no lo tengo apuntado. Además, mis agujas son del año de maricastaña, "robadas" a mi madre, las típicas metálicas de Dama y no coinciden en numeración con las actuales, más modernas. Me gusta el ganchillo, pero no hago demasiado y lo que hago, con estas me apaño, aunque sé que hay maravillas ergonómicas ahora, pero no las he probado. Si hago algún proyecto más grande cogeré alguna y entraré en la modernidad de las agujas de ganchillo.


El bolsito de ganchillo. Un proyecto rápido, veraniego y de aprovechamiento de restos.

miércoles, 1 de abril de 2020

Bolsa pixelada de Molla Mills

O como con el confinamiento se van terminando proyectos. Como decía una vez alguien, mi yo del pasado cuenta al mundo del futuro que, por azar, pueda acabar dentro de un tiempo en esta entrada del blog, que estamos confinados en nuestras casas para intentar frenar la expansión de un coronavirus llamado Covid 19 que está haciendo la puñeta en todo el mundo. Y estando en casa, tienes muchas horas para hacer esas cosas que habías ido dejando y dejando y dejando... Así le llegó la hora a esta bolsa veraniega...


Es un modelo de Molla Mills, una crochetera finlandesa que hace unas piezas muy modernas, muy geométricas, con mucho tapestry (figuras de colores generalmente a punto bajo) y pixel (puntos altos alternando cuadros vacíos y otros tejidos). Yo vi esta bolsa de círculos y la guardé en mis favoritos. Poco después fui de visita con mis compañeras del curso de costura al museo Balenciaga, en Getaria y en su tienda encontré el libro donde venía esta bolsa, así que, proyecto en marcha!!!


La he hecho con un algodón que de Hilaturas LM, el Marbella, que compré para una chaqueta que nunca llegué a hacer. Es un algodón bastante majo, se trabaja bien y me gusta como queda. Así también reduzco alijo lanero, una de mis misiones este año.


La bolsa original era más grande, bastante más. Yo la quería más pequeña y para eso reduje los círculos una vuelta, me lo pinté en un cuaderno y lo fui haciendo. Se teje una parte, se teje otra y luego las uní con punto bajo. 

Como yo soy de usar mucho estas bolsas en verano, quería que fuera práctica, así que la forré con una tela de gatos de Cal Joan que me robó el corazón cuando la vi en su web y aproveché a cogerla cuando hice un pedido.

 

He dejado el revés de la tela por fuera y los gatos por dentro. Le he puesto un gran bolsillo en una parte, con cremallera (reciclada de un bolso), que se pueda meter la cartera, las llaves, el móvil, sin peligro de manos ajenas que puedan llevarse algo. Laterales y fondo cosidos con costura francesa, para un acabado más limpio.



Presento la bolsa aquí, en el blog y participo como buen miércoles, en el Mimi de Malas Costureras porque aunque a la bolsa le faltan las asas (pensé que tenía unas pero están peor de lo que pensaba) y dadas las circunstancias, ahora no puedo comprarlas, así que vale pulpo como animal de compañía!!!!



miércoles, 12 de junio de 2019

Bolsa para la fruta

Hoy no voy a ser nada original. No hacemos más que escuchar hablar de la inundación de plásticos que sufre el planeta y sí, yo también estoy harta de traer bolsitas de plástico tras visitar el supermercado. Así que me he puesto en la costura de moda: bolsas para la fruta (que vienen después de mis bolsas de labores y de mis bolsas para zapatos... va de bolsas la cosa)



Bolsitas que apenas pesan, con un cierre, para meter la fruta que se viene a casa. En el super suelen venir embolsadas, pero procuro comprar sueltas o, mejor aún, en frutería de barrio, que ahí si que no tienes problema para llevarlas y que te pongan lo que compres en ella.



Hice un pedido a Cal Joan y cogí Mesh, lo que es, en si mismo, un poco de contrasentido. El mesh es el tejido que llevan por ejemplo, los bañadores por dentro y su composición es 100% poliéster, es decir, una fibra plástica. Pero bueno, es lo que hay. Mejor usar este tejido de plástico una vez que bolsas y bolsas y bolsas una y otra vez.



Lo cogí en Cal Joan porque en tienda local no lo he visto y ahí sabía que tenían fijo. Y ya de paso, cayeron algunas otras telitas (yo no he sido....)


El mesh es justo lo que está abajo... es que era lo menos vistoso de la compra, ja ja!!!
La bolsa es muy sencilla, yo le he hecho primero el dobladillo para meter la cuerda, luego he cosido el lateral y luego el bajo, dejando la costura y la apertura para el cierre, en el medio. No sé, me gustaba más así. 








El tejido estira bastante en una dirección pero no en la otra. He puesto la zona que estiraba a lo ancho y la que no estiraba, a lo largo. Para coser he usado una puntada zig zag muy juntita y ancha, porque aunque se cosía bien, con los agujeritos me parecía que así quedaba mejor rematado.


Todavía no he estrenado las bolsas. De hecho, aún solo tengo una bolsa terminada del todo porque no tenía cordón más que para una. Pero ya hay otras cinco cosidas y ocho preparadas.



Yo las usaré, pero también mi sobrina está muy concienciada con estas cosas y le voy a dar unas cuantas. El cierre, tanca parece que se llamada (ahorcadores en México, toma nombre!) es absolutamente reciclado... ¡¡por fin veo que mi afán por desmantelar todo lo usable de las prendas antes de tirarlas, sirve para algo!!!

No tiene ningún secreto la costura, pero si alguien tiene dudas, hay dos tutoriales sencillos y completos: el de Anna de Cal Joan en su blog y el de Menudo Numerito.

Y con mi bolsita, me acerco al Mimi de Malas Costureras de hoy.


Los ayudantes haciendo valoración de calidad de materiales...

miércoles, 15 de mayo de 2019

¡¡Primera camiseta!!

Gran noticia, fanfarrias, trompetas... ¡¡he terminado mi primera camiseta!!! 


Una de mis intenciones para este año era atreverme con las telas elásticas, con las de punto, para hacer sudaderas, camisetas, vestidos... No tengo remalladora y sé que se pueden coser con la máquina de coser normal, pero hay que tener ciertos aspectos en cuenta: aguja adecuada, puntada elástica y no le viene mal un prensatelas de doble arrastre. Me repasé las páginas que me había guardado de varios blogs con consejos para hacerlo (al final del texto las pongo). Me compré el prensatelas, me compré las agujas y me repasé los apuntes... pero no me animé aún.

Peeeeeeero, en esas estaba cuando en una página que por casualidad sigo en facebook, la de Haria Slow Fashion, vi que anunciaban un pequeño curso (una mañana) para aprender a usar la remalladora y hacerte una camiseta. Y allá que me apunté. Yo no tenía máquina, pero hablé con la encargada del lugar y sin problema, te dejo la mía, me dijo. Así que allá nos fuimos la troupe familiar, los chicos se fueron a dar una graaaaan vuelta por Donosti mientras yo laboraba.

Foto: Haria Slow Fashion
Me lo pasé genial, aprendí bastante para el poco tiempo que estuve, toqué, enhebré y cosí con la remalladora, nos reímos un rato, hablamos mucho y me pasé una mañana genial con gente muy diferente.

Foto: Haria Slow Fashion

Haria una tienda-centro de costura en Egia, Donostia donde hacen ropa de encargo y dan cursos de costura. Y Egia es uno de los barrios que mejor conozco de la ciudad. Estuve trabajando allí tres años, hice muy buenos amigos donostiarras y una de mis amigas vivía en ese barrio, no lejos de la tienda y he pasado allí muy buenos momentos.

Al lío, la camiseta. La tela es de Cal Joan, la compré hace como año y medio y el año pasado ni la toqué. Además estuvo en la selección de 12 meses, 12 telas del año pasado y como no la toqué, también en la de este año.


Mi intención era hacerme una camiseta de verano, pero, aunque me gusta mucho el tejido, el tacto, una vez en mis manos, el estampado ese de figuritas me pareció como más de pijama. Así que he decidido que eso será, una camiseta de pijama.
El patrón nos lo hicieron en Haria, una camiseta básica ajustada a nuestras medidas.

Esa mañana del cursillo corté y cosí casi toda la camiseta (ahora entiendo cómo os hacéis una camiseta en dos patadas... con la remalladora es rapidísimo!!!) y hoy mismo me he puesto y he hecho el cuello, que me daba miedito. 



He seguido un tutorial donde explicaba cómo hacerlo y bueno... muy mejorable (como toda la prenda) pero no estoy descontenta. Han quedado pellizquitos (la prisa) pero, en fin, para ser el primero y un poco a trancas y barrancas, lo doy por bueno.


También he cosido un pequeño dobladillo en las mangas y el bajo, como va a ser para dormir, le he hecho solo un repaso con el zig zag. 

Lo dicho, muy contenta con el paso, ahora a practicar con otras telas de punto que tengo (un vestido casi terminado) y, la verdad, pensar seriamente en comprar una remalladora, que me ha gustado.

Si Wii no pasa por delante cuando hago fotos, revienta...
Y borro la segunda tela del reto 12 meses, 12 telas de este año:




Y como es para mi y hoy es miércoles, paso por el Mimi de Malas Costureras.

Páginas para ayudar a coser tela de camiseta en máquina de coser normal:
- Skarlett
- Betsy costuras
- Momita
- El baúl de las costureras

Páginas para ayudar a poner un cuello de camiseta:
- Ilovekutchi
- Skarlett
- Naii
- Mi rincón de mariposas
- Moda en la costura

miércoles, 24 de abril de 2019

Bolsas para zapatos

Estos días de Semana Santa hemos pasado unos días en Ayoó, como no, y volví a usar una costura práctica que hice hace ya un tiempo y que me viene muy bien en cada viaje: bolsas para zapatos. 



Me ha acordado de ellas no solo por lo bien que me vienen, si no porque quería apuntarme al Abril de Ecocosturas que coorganizan Cal Joan y 4500 millas. 

Estas prácticas bolsas de tela están hechas con los restos de mis primeros estores. Mi madre me hizo los nuevos y al quitar los viejos, hechos también por ella con una loneta cruda, me dio pena tirar tanta tela. Había trozos que ya no valían, estaban manchados o rotos (por eso los cambiaba, ya estaban viejitos) pero había bastantes trozos aún aprovechables. Así que los troceé e hice las bolsas para zapatos, sin mucho secreto: rectángulos cosidos con costura francesa, un bies en la parte de arriba por donde pasar unas cuerdas para cerrar y diferentes medidas para los distintos tipos de zapatos.




Ahí se ve la pieza por la que se pasan las varillas del estor.
Una costura práctica y de aprovechamiento con la que paso por el Mimi de Malas Costureras de hoy.