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sábado, 9 de noviembre de 2019

Faldas de casera

Qué yo no soy rápida cosiendo es un hecho... hay que tomárselo con calma. Hace un tiempo una amiga me dijo que sus hijas (3) que bailan en un grupo de danzas de la localidad, tenían que renovar su ropa y yo me ofrecí a hacérsela. Esta ropa se suele llamar traje de casera, al estilo del que las mujeres vestían en el caserío.


La verdad es que suele salir carilla y era una forma de facilitárselo a ella y aprender yo. Nunca coso para nadie, no me atrevo, bastante ya con hacerme las cosas a mi. Es un poco complicado lo de tomar medidas y adaptarlo y, en definitiva, no suelo hacerlo. La camisa quedamos que se era comprada y yo hacía falda, delantal y chaleco. Y cuando digo que con calma es porque ahora, nada menos que año y medio después, estoy terminando los chalecos!!!!

Las faldas y los delantales los entregué hace ya un año, así que también los traigo con bastante retraso aquí, al blog.




Compramos las telas en la tienda del pueblo, en Galerías Santurce. La verdad que tuvimos suerte, el día que fuimos no había nadie y la dependienta nos atendió con toda la tranquilidad, enseñándonos telas variadas en el gusto que cada chica expresaba en cuando a colores y estampados, hasta que dimos con las tres telas que más les gustaba a cada una de ellas. 

Las telas son algodones las telas de las faldas, la azul la más fina, era como tipo patchwork y justo justo teníamos lo suficientes para la falda, ni un centímetro más.Las de los delantales eran algodón pero más tipo hilo y las de los ruedos, eran telas de mezcla, más baratas.










A partir de ahí elegimos el tejido para los delantales, para el txano, los pañuelos y también buscamos una tela para el ruedo de la falda, una idea que había visto en alguna de las webs que miré. Le da peso a la falda y ayuda a que la terminación por dentro sea más pulida.









Las faldas tienen todas la misma estructura: tableado en la parte delantera y frunce en la cinturilla, con una goma, en la trasera, para que la falda quedase lo más ceñida posible. 











Los delantales también tienen la misma estructura. Teníamos otros modelos pero las tres eligieron el mismo, tableado, bolsillos con adorno y el bajo con lorzas y un ribete de tela o puntilla. 












La verdad que llevan muchas horas de trabajo y planificación, gracias a mi profesora de costura, que es la que midió, puso tablas, trazó pliegues... Yo cosí y descosí hasta que quedaba a nuestro gusto.










Ha sido trabajo, mucho trabajo, pero orgullosa de ver cómo quedó todo y a gusto de las "clientas".




Para buscar ideas para las faldas, delantales y corpiños restreé todo lo que pude en internet y encontré varias páginas interesantes que reseño aquí por si le pueden ser de ayuda a alguna otra persona:

- Eusjandi. Esta web fue todo un descubriento sobre indumentaria tradicional vasca. Muy bien explicado en la teoría y en la práctica, con pocas pero bastante bien explicadas prendas.

DonebyAna también explicaba cómo había hecho ella una falda de baserritarra y me sirvió de mucho su explicación.

- En Lady Nuka encontré un post sobre cómo hacer una falda de baturra, que no es exactamente lo que yo iba a hacer pero se aproximaba y me daba ideas de confección.

- En Ropinajes y Pertrechos explicaban con bastante detalle cómo hacer tanto una falda de baserritarra, aquí, como un chaleco.

- En la tienda donde compramos las telas, Galerías Santurce y en la casa Gloria Sukia (en ambas confeccionan) saqué ideas para presentar a las chicas.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Blanco y negro

Hace unos meses, kuxkuseando en el Mimi de los miércoles, vi este vestido de Hirutxoak que me encantó (en la foto, la captura de su Instagram). 


Le pregunté y me dijo que la tela era un punto que había comprado en Nineuk. Así que allá que me fui y compré también un trozo, no muy grande, que era bastante cara (más al menos que lo que yo suelo gastar habitualmente). Quería hacer un vestido de corte sin complicaciones porque la tela ya tiene su importancia con las rayas, así que elegí una versión de este otro vestido calado que me hice hace un par de veranos. Le quité el cuello, claro, pero lo demás, igual.


Le di mil vueltas a la tela para que quedaran a mi gusto las rayas (en la parte delantera más en vertical que en horizontal). Como tenía elasticidad tanto a lo ancho como a lo largo, lo corté según me vino bien para mis planes.


Es un punto con bastante cuerpo, se cose bien, pero para las puntadas, tal y como se recomienda siempre, busqué una puntada elástica, un zig zag plano tanto como pude, para las costuras y los bordes usando una de las puntadas que tiene la máquina.







En el cuello le hice una vista y le cargué la costura, pero aún así, no quedó bien del todo, se sube un poquito. 




Pero bueno, lo hice un poco deprisa y corriendo el día antes de irme de vacaciones, así que lo damos por bueno, me queda bien y es cómodo.


Y con este vestido veraniego me apunto a la fiesta de aniversario del Mimi de Malas Costureras. ¡¡A ver si hay suerte y me toca algún sorteo!!!

miércoles, 4 de septiembre de 2019

KimonoIkea

El kimono es una pieza que se ha hecho un hueco en los meses de verano. Es ligero pero te echas algo sobre los hombros, de colores vibrantes y, sobretodo, fácil de coser. Aún así no era una de mis prendas "necesitadas", al menos hasta que redescubrí en mi maravillosa maleta de telas, una pieza que había comprado en Ikea. 




Era un tejido bastante liviano pero sin gran caída, con un estampado grandecito...  Me gustó cuando lo vi y sin saber muy bien qué hacer con la tela. Hasta que se me encendió la bombilla y me dije... ¿y si hago un kimono? 



Me puse manos a la obra, un kimono no tiene un patrón demasiado complejo, pero quería tener una cierta idea de cómo trazarlo. Me miré varios vídeos, sobretodo, este de costura del Lidl y este otro de Oh, mother mine! y me hice mi propio patrón entre uno y otro, limitada, sobretodo, por la escasez de tela.



Le hice un pequeño dobladillo y probé a coser con una puntada decorativa en color azul, que se viera bien.



Una de las características del kimono, no imprescindible, pero sí frecuente, es llevar flecos, tanto en el bajo como en la manga. A mi en el brazo no me convencía pero en el bajo sí quería fleco. Busqué, no encontré demasiado y al final terminé cogiendo uno que, casualidad, es igual que el de la chaqueta tipo Chanel que ya presenté hace unas semanas (normal, lo acabé comprando en el mismo sitio, en la mercería Aguja y dedal). Allí le corté la parte superior porque no me parecía que pegara, aquí lo dejé tal cual. 



Y ya. Una de las piezas más rápidas que he cosido. Un kimono no tiene gran complejidad y lo que más cuidado debe llevar es hacer las terminaciones limpias.




Olvidé hacer una fotografía "posando" así que ahí va el resultado en una foto familiar durante las fiestas del pueblo, en Ayoó.



El kimono es realmente cómodo y resultón, me lo he puesto mucho y lo llevo bien a gusto. Con esta nueva prenda vuelvo tras las vacaciones, al Mimi de Malas Costureras de este miércoles.