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miércoles, 20 de diciembre de 2017

Mis cojines navideños




Yo soy muy navideña y cuando llegan estas fechas me gusta poner la decoración, que se note en la época en la que estamos... y nada de minimalismo, no.... espumillón y colgajos por aquí y por allá.



Esta es la corona que pongo a la puerta. La idea la saqué de la página de Knit and love.

Cuando tuve a mi hijo, fue la excusa perfecta para sacar ese lado hortera-brillante-navideño mío... Muchos de los adornos del árbol los he hecho yo, otros me los hizo una amiga en fieltro, la cinta la cosió mi madre poniendo piquito en un hiladillo rojo...


El arbolito de Navidad que se ve en primer término lo saqué de la página de Cal Joan.





Y yo tan contenta con mi árbol, hasta que este año me dí de bruces con la realidad... dos gatos traviesos y jovencitos, con ganas de explorar y que no dejaron un adorno en su rama en la primera media hora de vida del árbol en esta Navidad del 2017...




Así que decidí que había que dar otros toques navideños. Y un día, pasando por la tienda de unas amigas, Taller de Bordado, en la calle Santa Eulalia, vi unos trapos de cocina requetebonitos y me vino a la cabeza hacer un tuneo y convertirlos en unos cojines navideños, que les tenía ganas. 






Descosí los bordes, planché e hice cuentas. Me salían unos cojines de 41x41. Para la trasera usé una tela de mantel blanco que había comprado para una chapucilla en el mercadillo. Medir, marcar, hilvanar y listos, cojines de renos, corazones y buenos deseos que mis gatos no van a destrozar. 



¡¡Me encantan!!

Y aunque esta costura no me la voy a poner encima, puedo jurar que es muy egoísta: hechos a mi gusto, para mi placer y para mi trozo de sofá... así que con ellos me vengo, una semana más al Mimi de Malas Costureras.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Tuneo de mi chamarra

Yo soy de esas que si me gusta una ropa, la llevo hasta que termina desgastada y con remiendos... Y por eso llevo varios años con una chamarra vaquera que me compré en una tienda de Portu, que tiene un toque ochentero, con mangas un poco abullonadas, entallada de cuerpo y que es comodísima. Pero claro, tanto llevarla... acaba aburriendo un poco. Como este año se llevan tanto las aplicaciones y los parches bordados, decidí darle un nuevo aire y renovarla. 



No puedo estar más contenta con el resultado... no es un toque muy alocado, es un color suave, que combina bien y que le da un toque sin exageraciones. Lo justo para seguir llevándola otro tiempito...


Para renovarla elegí una aplicación en una mercería del pueblo, Tijera y dedal, que no lleva mucho tiempo abierta pero que tiene muchísimas cosas de pasamanería, puntillas, bordados... ¡¡y te dejan toquetear y buscar!! 


Elegí esté pajarillo azul, marrón, amarillo y rojizo y lo coloqué en la espalda. 

Y para el cuello, puños, cintura y bolsillos, busqué una cinta al tono. 

Lo puse parte a máquina, parte a mano. La aplicación, a máquina, sin planchar, por si me aburro de ella y la quiero quitar, que no deje marca.



Así quedó la chamarra y yo, ¡...más que encantada!!!



Y con esta remodelación Mía y para Mi, enlazo con el Mimi de Malas Costureras de esta semana. 

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Jersey con punto final

Cuando te metes en este mundo de tejer sueles caer en varios errores con los que yo, una y otra vez, tropiezo: acumular lanas que veías clarísimo para tal proyecto y que al final, por unas cosas u otras, no lo llevas adelante y vas acumulando en tu alijo lanero o como se dice con toque english, stash...; no hacer muestra de trabajo y luego encontrarte con que te queda más grande o más pequeño que lo debido; empezar varios trabajos casi simultáneos porque todos te gustan y dejarlos atascados en tu bolsa de labores; dejar una pieza sin terminar per secula seculorum... 



El jersey que hoy traigo aquí es una mezcla de varios de estos errores: Me entró por los ojos un poncho que vi en una revista, 


compré la lana por que, claro, no tenía ninguna que se ajustase perfectamente a él, lo empecé junto a otro montón de cosas que ya tenía en marcha y, cuando estaba prácticamente terminado, me di cuenta de que estéticamente me gustaba pero, en la práctica, sabía que no me lo iba a poner demasiado... Así que tiré del hilo, algo para lo que tengo una facilidad pasmosa. 

Me encontré con un montón de madejas de lana Drops Alpaca, que además de preciosa y suave, no es nada barata. Y me lancé a buscar un modelo que se ajustase a ella. 





Enseguida me vino a la cabeza este jersey simple que había visto en una revista. Es sencillo y combina lanas. En mi caso, una marrón de base con azul petróleo, granate y caldera. Manga caída y cuello muy ancho con cenefa ancha.



 Y así surgió. Todo iba bien hasta que llegué al cuello y el pobre se quedó durmiendo el sueño de los justos. Tanto es así que pensaba haberlo estrenado el año pasado y terminé acabándolo en pleno verano. 

 

Pero bueno, accidentado recorrido el del jersey que ha terminado con éxito: está acabado, probado, me gusta, me lo pongo, abriga y es bonito. Ha costado, pero al menos tiene su hueco. 


A mi gato le ha encantado el jersey, como se ve...
Y con este jersey, me apunto de nuevo en el Mimi de Malas Costureras... que me estoy aficionando, oye!!!! 


Jersey Modelo revista Sandra, nº21
Lana Drops Alpaca comprado en una tienda online y física de Bilbao que ya ha desaparecido.
Tiempo de ejecución: ¡¡¡meses!!!!

miércoles, 29 de noviembre de 2017

El chaquetón azul


A veces hay que ser un poco inconsciente... en costura y en otras cosas, pero aquí hablamos de labores, ja ja... hace unos años compré los fascículos de Burda "Coser es fácil" que habían salido con las revistas y que luego vendían los cuatro juntos. Están muy bien porque te viene un modelo con tres o cuatro opciones para hacerlo totalmente diferentes, cambiando las telas, los largos, las mangas. Te viene además un detallado paso a paso y hasta un colofón con propuestas de complementos para llevarlo. Hay un fascículo para vestidos y faldas, otro pantalones, otro chaquetas y abrigo y otro complementos. Una de mis mejores compras, ya digo.

Pues bien, en uno de estos fascículos le eché el ojo a un chaquetón 




y en una de mis visitas al mercadillo de Portu encontré una tela de abrigo pero no muy gorda y sobretodo, extraordinariamente barata, creo que fueron 2€ el metro. 

Compré de sobra y pensé que si la pifiaba, con ese precio, no me llevarían los demonios. Así que me lancé a hacerlo.



Ni que decir tiene que por mucha explicación detallada que venga en la revista y muchas ganas que tenía de hacerlo, si no hubiera sido por Miren, mi profesora de las clases de costura, de ahí no hubiera salido nada. Pero salió. Salió con mucha paciencia y poco a poco. Trabajar con una tela que se deshilachaba mucho, hacer vistas, poner forro (un algodón con motitas también del mercadillo y tirado de precio), los bolsillos, remates...




Los bolsillos eran diferentes en el modelo original, pero le vi uno de estos tipos a una compañera de clases y decidí probar a hacerlos, dándole la vuelta a la tela (que es reversible, por cierto) y forrándolos y todo. 




Son muy cómodos y le van bien al estilo informal que tiene la prenda.



El cierre lo compré en la mercería Tere, una tiendita de barrio en la que solemos comprar mi madre y yo. Madre mía  la de cierres diferentes que tenían... pude elegir entre un montón de opciones. Comprar online y en sitios grandes está bien y es una opción, pero a mi me gusta gastar en estas tiendas pequeñas que son cercanas, te dan soluciones y dan vida a nuestros pueblos y ciudades.




Así que ya estamos en el tiempo para llevar este chaquetón informal y que luzco con todo el orgullo de haberlo hecho yo.



Y con él, aparezco otra semana en el Mimihttp://www.malascostureras.com/ (Mi miércoles, Mi ropa para Mi) de Malas costureras.

Pdt.- Perdón por las fotos... veo ahora que salen un poco borrosas... son todas de móvil y al ponerlas en el post en tamaño grande, salen como desdibujadas. ¡¡¡Prometo mejorar en esto!!!!

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Blusa de cisnes

Hace unos días fue mi cumpleaños y por esas cosas de la vida, yo, que suelo ser de normal, discreta con esta fecha, en esta ocasión había preparado una fiestecilla con familiares y amigos. Y para la ocasión, cómo no, tenía que tener algo de estreno. 



La elegida fue una blusita a la que le había echado el ojo en la publicación de Cose con Momita en Facebook (aquí la página de blog, aquí en el facebook) y que combiné con una viyela de estampado de cisnes y fondo rosa palo, comprada en Galerías Santurce, la tienda de telas de mi pueblo. La vi en el escaparate y me gustó para esta prenda.








El modelo se llama Idylle y es de la casa Atelier Scämmit, una marca francesa de ropa que descubrí de la mano de Momita y otra blusa, la Stockholm. 



Ambas están ahora en venta en la página, pero las bajé en el período inicial de sacar el producto, cuando ambas han sido gratuitas.

La Idylle es una blusita bastante sencilla, de cuello en pico, mangas un poco abullonadas (que yo simplifiqué con ayuda de mi profesora de costura, claro) y abierta en la espalda. 




La manga la cambié también, la hice como había hecho la Stockholm, con ese borde en volante que tanto se lleva este año y que me gustó de la citada Stockholm. 



La blusa me resultó bastante fácil hacerla, siempre con la supervisión de mi profesora, Miren. La tela no se deshilachaba, no tenía demasiado cortes y lo más complicado fue, como suele ser habitual, el cuello, al que hice una pequeña chapuza en la uve que al final, menos mal, no se nota tanto. 



Los botones de atrás los sustituí por automáticos con el botón por encima, en parte porque me aterraba hacer seis ojales, en parte por que tenía prisa por estrenar la prenda... Si me resultan cómodos, así se quedarán. Si no, descosedor y a hacer ojales.



Aún así, a la hora de colocar los botones tenía la duda de cuántos y dónde. 




Como no tenía mi clase de costura para consultarlo allí, tiré de Google y encontré este artículo, "Colocación del ojal", del blog El Baúl de la costurera. Está perfectamente explicado y me fue muy fácil colocarlos y que quedasen a mi gusto siguiendo sus consejos. Es de agradecer que alguien se moleste en hacer blogs así, este es casi como una enciclopedia de costura. Muy recomendable.

Encontrar hilo que le fuera no fue fácil... mil rosas tengo en casa y, por supuesto, tuve que ir a la tienda a por uno que le fuera bien. ¡La ley de Murphy de la costurera, nunca tendrás el hilo a tono correcto!!!!




Por dentro ha quedado muy limpia. Odio que se vean hilos por aquí y por allá, así que todo lo que he podido rematar y remeter, lo he hecho. 




Me gusta mucho el tipo de ropa de esta marca, es sencilla, siempre tiene alguna gracia, un volante, una pieza... y bastante intergeneracional, lo mismo le queda bien a una chica joven que a otra mujer más mayor. La descubrí gracias al blog de Momita, uno de los que siempre suelo consultar porque es una mujer que cose muy bien, hace fácil lo difícil y presenta prendas que me suelen gustar y "me las veo". 

En lo malo de esta blusa, es de las que lleva el margen de costura incluido y a mi así no me gusta. Prefiero que lleven el borde tal cual lo marque y ya elegiré yo el margen de costura que quiero darle.

La blusa Stockholm me la he puesto muchísimo... es cómoda, versátil, viste sin ir demasiado encorsetada. Y espero que la Idylle vaya por el mismo camino.

Y con esta prenda, participo en la edición de esta semana del Mimi de Malas Costureras,  Mi Miércoles por Mi y para Mi...