miércoles, 25 de julio de 2018

Falda de tablas

Miércoles, día de Mimi de Malas Costureras y día de publicar, que si no es por este acicate una se vuelve muy vagoneta y lo va dejando. 

Hoy publico una costura del año pasado pero que sigue siendo una de mis prendas favoritas en verano cuando hay que ir un poco más puesta y dejar a un lado los vestidos playeros y los pantalones cortos: una falda con unas tablitas y una tela con bastante cuerpo.

La tela la compré en el mercadillo, estaba tirada de precio y me pareció muy chula, es blanca y negra haciendo cuadros, en un lado se ve más negra y en el otro más blanca.



Tiene cuerpo y me gustó tanto por un lado como por el otro pero para hacer la falda y puesto que era una prenda de cara al verano, escogimos el blanco, que yo creo que es el revés, pero la verdad que no lo sé seguro y de cualquier manera, queda estupendamente por esa parte.

El modelo es de una revista de Patrones. Me gusta poner una foto del modelo de la revista y el esquema, pero por más que busco no sé dónde la tengo metida. Si la encuentro, edito.


Es una falda sencilla, tiene unas tablitas que apenas van insinuadas arriba, cremallera, cinturilla y ya. 

La tela ya digo que me gusta mucho. Su único pero es que se deshilachaba mucho así que en el bajo le puse un bies negro. En los laterales no le puse por miedo a que me diera volumen (que no me hace falta para nada, nos bastamos y nos sobramos mis caderas y yo). El bajo está cosido a mano.


Es cómoda y queda muy mona. Es de las pocas prendas que llevo con la blusa metida por dentro.

Aquí con el modelito que lleve el día de la fiesta grande del pueblo, Ayoó.
Como siempre, en el making off del post se me cuela algún gato... la foto de hoy con minino:

miércoles, 18 de julio de 2018

Blusa con volantes

Ahora en verano, entre el calor, las fiestas, la playa, la piscina... como que no hay ni ganas ni tiempo de ponerse a coser. Pero yo le tenía echado el ojo a una blusita de verano. Me había gustado esta de la página de Oh, Mother mine



pero no me daba la tela, no me daba para los volantes grandes. Por eso elegí otro modelo también de esa página y me puse manos a la obra. 



La he hecho en cuatro mañanas, todo un récord para mi, jaja... algún día quizás pueda hacer lo que muchas veces leo en otros blogs, eso de "me puse y esa misma mañana la tuve hecha". Yo no, siempre la lío. Coso, descoso, una parte se me atraviesa... así que, de momento, tardo. 


Y sí, he pasado hilos. Aunque a veces es una actividad un tanto monótona, en una tela como está que tiene cuerpo pero se mueve y desliza, las marcas de tiza no me duran y no las veo y con los hilitos, no me pierdo y coso por donde tengo que coser (debería quitar los hilos antes de coser, pero siempre lo olvido). Sí, también hilvano. Es de esas actividades en las que pareces que pierdes tiempo pero que creo que luego te ayuda a ir más rápido y sobretodo, más seguro, a hacerlo bien a la primera.



La blusa es bastante sencilla, una camiseta sin mangas a la que se le pone unos volantes y que lleva un truco que he visto hacer en la clase de costura pero nunca había probado: poner un triángulo en la sisa para cerrarla y falsear digamos el montaje. Por cierto, me pasé de lista y puse las que corté con el patrón sin probarlas antes. Error, que ajustaron tanto las mangas al brazo que no podía ni moverlos. La solución fue cortar unos triángulos más anchos y bajos.



El modelo original lleva una pinza de arriba a abajo en el delantero, pero yo no se la puse por dos razones: una, necesitaba más anchura porque la veía (y era) estrecha, y dos, en mi tela no hay forma de marcar la tabla. Así que le hice los pliegues en el cuello pero luego la deje sin doblez.



La espalda lleva un corte en la mía. No me daba la tela y tuve que apañarla con una costura en medio (le hice una costura asentada hacía un lado.



El cuello va ribeteado con un bies que encontré exactamente del mismo tono azulón de la tela. 


Aquí yo luciendo blusa el día del Carmen, con los gigantes de mi pueblo, Santurtzi (a los que mi hermano, el fotógrafo, ha cortado las cabezas...)
Hice la blusa siguiendo poco a poco el video de la página. Yo tardaba cinco veces más en hacerla, claro, pero la conseguí terminar para mi cena de fiestas, que era lo que yo quería. Además, con la blusa (y el vestido que aún no he presentado) he tachado otra tela del reto 12 meses, 12 telas. El tejido, por cierto, lo cogí en el mercadillo y es una especie de crepe con cuerpo, muy buena caída y un azulón precioso.




Con este trabajo participo hoy en el Mimi de Malas Costureras

miércoles, 11 de julio de 2018

Vestido calado veraniego

Ya por fin nos ha llegado el verano (salpicado con algún día gris e incluso lluvioso, pero es lo que tiene el verano vasco). Así que por fin me puedo poner uno vestido que me hice la temporada pasada. 


Es un vestido cortito, sencillo, cuya gracia está en la tela y en la pechera. Vi el modelo en la Revista Patrones nº371 y me gustó.


Un día, al pasar por el escaparate de la tienda de "Telas y retales" que está en Portugalete, vi una tela que le iba como anillo al dedo y me lancé a hacerlo.


El modelo de la revista lleva un corte trasero, pero yo lo obvié porque no lo veía necesario. Ya sé que ese corte suele entallar un poco la prenda, pero la verdad que mejor no haberlo hecho porque coser la tela fue endiablado de verdad. Con tanto agujero había que hacer coincidir muy bien los trozos que sí tenían tela. Y que quedase rematado fue una odisea porque se deshilachaba mucho mucho.


El vestido lleva una pechera en tela lisa, como el borde de las mangas y el bajo del vestido. No es muy difícil de hacer, pero tiene su truquillo. Yo pude hacerla, debo reconocerlo, porque mi profesora de costura me lo fue aclarando paso a paso porque con la explicación de la revista, como suele pasar, no me enteraba de nada. En la mercería le puse las arandelas para pasar el cordón decorativo que lleva, hecho con la propia tela.

Para hacer este cordoncito, para darle la vuelta más bien, mi profesora me enseñó un truco, coser un poquito de hilo con una aguja y así ayudarse con ella para darle la vuelta. Pero entre mis páginas de costura guardadas tenía este otro truco de Anna de Cal Joan, para dar la vuelta a estos tirantes tan finos.


Por dentro, el vestido de la revista tenía un forro de tirantes. Yo le puse un forro que coincidía con toda el vestido excepto las mangas. Ademas va enganchado en el hombro porque así va todo en una pieza y no se me mueve.


Y este fue mi modelito de ir de guapa en la fiesta de mi pueblo, Ayoó de Vidriales, en Zamora, como se ve en la última foto, donde poso con mis padres en una foto que repetimos cada año, con más o menos gente según los que estemos en casa y levantados a esa hora... la foto de los Botejara, la llamamos, todos bien guapos para celebrar a nuestro patrón, San Bartolomé.

Pdt.- Veo en las fotos que el forro se me ve por debajo del vestido...¡¡¡horror, tengo que arreglarlo!!!

Con este vestido participo en el Mimi de Malas Costureras veraniego de hoy.

miércoles, 27 de junio de 2018

Vestido Mango

En tiempo de rebajas, hace unos añitos, compré un vestido en Mango que me puse mucho, este... 



Lo llevaba muy a gusto pero me quedaba un poquito corto, demasiado y pensé que como la forma me gustaba, podría "clonarlo", hacerme otro con su misma forma. 

La verdad es que yo pensé que eso no iba a ser tanto lío y menos mal que me puse a hacerlo en las clases de costura porque tenía lo suyo. Me sacó el patrón (sin deshacerlo) mi profesora de costura y la verdad es que era un patrón bastante trabajado y lleno de detalles. La parte superior es sencilla, con manga japonesa, cuello abierto, sin pinzas, costura en la espalda... En la cintura lleva una pieza doble, estirada en la parte delantera y con goma en la trasera. La falta hace un poco de forma de globo y eso se consigue con el juego de pinzas que lleva en el delantero. La última pinza es la que a la vez forma el bolsillo... en fin, que tiene su cosilla.




Del vestido original hice una primera versión con una tela oscura con dibujos de paramecios (¿se llaman así, no?), una especie de crepe comprado en el mercadillo, que es muy gustosa de llevar y no dio demasiado trabajo para coserla, salvo que no se veían las marcas con tanto dibujito.



Es un vestido que me he puesto mucho mucho en eso que ahora tenemos que es "el entretiempo", vamos, que ni bueno ni malo, no demasiado calor, no demasiado frío.
Cuando comencé el nuevo curso de costura en septiembre, me hice otra versión de este mismo vestido con una tela de fondo verde con hojas en negro. En esta tela se nota mucho más la estructura del vestido. Dejé manga larga con dobladillo y le puse un bies negro en el cuello, en la cintura y en los bolsillos. 





También es muy cómodo de llevar y aunque tiene la misma forma que el otro, la verdad que el cambio de tela hace que parezcan dos vestidos completamente diferentes.

Y esta es la propuesta que traigo hoy al Mimi de Malas Costureras, mi vestido Mango en dos versiones



miércoles, 20 de junio de 2018

Recién salido del horno: vestido rojo de verano

Vestido muy simple, veraniego, recién salido del horno... ayer lo terminaba, esta mañana le quitaba algún hilito que tenía aún por ahí colgado y hoy estrenado.



Esta tela roja con dibujos de cachemira la compré hace ya tiempo, cuando empecé a coser. La encontré en el mercadillo y me gustó su colorido. Mi tono preferido es el rojo pero, curiosamente, ahora no tengo muchas prendas así. Con el reto de los 12 meses, 12 telas, decidí buscar un modelo para hacer algo veraniego con ella (es un algodón bastante ligero, creo que será fresco para el tiempo de calor que algún día llegará a estas tierras, hoy ya ha hecho un amago...). 

En la última revista de Patrones que compré venía otra
revista, que resulta que era una reedición. Y me gustó el vestido de la portada. Era cruzado, con las mangas recogida con goma y largo, hasta los pies.



Le hice algunos cambios: Las mangas iban recogidas con una goma y yo se la quité y le dejé más manga tipo kimono; la cintura también iba fruncida con goma y le puse la cintura de una manera diferente, metiendo una goma por dentro. Además lo hice corto, porque no tenía mucha tela y porque yo no soy muy alta y los vestidos largos me hacen más tapón.



El vestido ha sido bastante fácil de confeccionar, coser laterales, hacer un dobladillo en las piezas delanteras que se cruzan, un bies para la parte trasera (que lleva una bonita forma en pico) y la misma técnica para el remate de las mangas.




El caso es que este vestido me recordaba mucho al vestido Osaka que he visto en las recopilaciones de Malas Costureras, un modelo de la revista La Maison Victor de la que Coser Cosas hizo un Cose Conmigo. Es muy vestido muy similar, salvo que no está abierto en la falda y no le he puesto bolsillos. Incluso, al repasar las técnicas usadas, veo que el remate de las mangas y la forma de hacer la vaina para la goma, es igual a como yo lo he cosido en mis clases de costura.





Estoy muy contenta porque es de estas prendas cómodas, frescas y que además se hacen sin problemas.

Enlazo con el Mimi de Malas Costureras y tacho otra de las telas del reto de 12 meses, 12 telas.