miércoles, 22 de mayo de 2019

Bolsas de labores

Tengo un grupo de amigas whassaperas tejedoras (madre, qué palabros), con las que comparto charla y afición al tejido y con algunas, también a las telas. Y ellas me hablaban de Belén, de Paula, de Bea... casi casi como si fueran una de nosotras. Son chicas tejedoras que tienen un podcast de hacer punto en el que cuentan lo que están tejiendo, las lanas que han comprado... y alguna que otra pincelada de su vida. Yo nunca había visto ninguno y un día caí y me los he tragado todos de golpe, uno detrás de otro, mientras tejo yo misma, mientras coso..., me los pongo y me acompañan con su bla bla bla y sus trabajos. Yo llego tarde, ya digo, casi todos comenzaron hace más de un año, aunque creo que es ahora cuando está el boom. Las tres que he citado son las que más me han gustado, pero hay más gente que hace este tipo de presentaciones, en castellano y en todos los idiomas. Yo me limito a los castellanohablantes y aunque he visto varios, estos tres son los que más me han enganchado.

Y todo este rollo viene al hilo de que todas ellas sacan sus trabajos de bolsas de labores supercuquis, de telas bonitas y pensé que yo que tengo la casa llena de telas, me podía hacer alguna. El pasado sábado, lluvioso y tristón me cogí la máquina y las telas y me puse a ello. Salieron tres bolsas, estas:





Dos las hice como si fueran una mochila y la tercera, con cremallera. 








Les puse una cinta para poder cogerlas y colgarlas si es necesario.




Las tres están forradas, una de ellas, la de la tela azul, aprovechando las cortinas de la sala, que las quiero renovar y tenía un montón de tela todavía aprovechable. También son reaprovechados los topes de cierre, la cremallera y las cintas de colgar.





También coloqué un bolsillo dentro, que siempre viene bien para meter un papelito, marcadores, la etiqueta de la lana...





Las he hecho de diferentes tamaños y aún creo que debería hacer una un poco más grande, por si uso las agujas largas, que a mi me siguen gustando.

Este es mi trabajo de hoy, como miércoles que es lo presento en el Mimi de Malas costureras.

Posdata: ¡¡Casé la cara de los gatos!! La tela es de un cojín de Ikea que deshice para sacar la tela y quería que quedasen las caritas completas y ¡¡lo logré!!




miércoles, 15 de mayo de 2019

¡¡Primera camiseta!!

Gran noticia, fanfarrias, trompetas... ¡¡he terminado mi primera camiseta!!! 


Una de mis intenciones para este año era atreverme con las telas elásticas, con las de punto, para hacer sudaderas, camisetas, vestidos... No tengo remalladora y sé que se pueden coser con la máquina de coser normal, pero hay que tener ciertos aspectos en cuenta: aguja adecuada, puntada elástica y no le viene mal un prensatelas de doble arrastre. Me repasé las páginas que me había guardado de varios blogs con consejos para hacerlo (al final del texto las pongo). Me compré el prensatelas, me compré las agujas y me repasé los apuntes... pero no me animé aún.

Peeeeeeero, en esas estaba cuando en una página que por casualidad sigo en facebook, la de Haria Slow Fashion, vi que anunciaban un pequeño curso (una mañana) para aprender a usar la remalladora y hacerte una camiseta. Y allá que me apunté. Yo no tenía máquina, pero hablé con la encargada del lugar y sin problema, te dejo la mía, me dijo. Así que allá nos fuimos la troupe familiar, los chicos se fueron a dar una graaaaan vuelta por Donosti mientras yo laboraba.

Foto: Haria Slow Fashion
Me lo pasé genial, aprendí bastante para el poco tiempo que estuve, toqué, enhebré y cosí con la remalladora, nos reímos un rato, hablamos mucho y me pasé una mañana genial con gente muy diferente.

Foto: Haria Slow Fashion

Haria una tienda-centro de costura en Egia, Donostia donde hacen ropa de encargo y dan cursos de costura. Y Egia es uno de los barrios que mejor conozco de la ciudad. Estuve trabajando allí tres años, hice muy buenos amigos donostiarras y una de mis amigas vivía en ese barrio, no lejos de la tienda y he pasado allí muy buenos momentos.

Al lío, la camiseta. La tela es de Cal Joan, la compré hace como año y medio y el año pasado ni la toqué. Además estuvo en la selección de 12 meses, 12 telas del año pasado y como no la toqué, también en la de este año.


Mi intención era hacerme una camiseta de verano, pero, aunque me gusta mucho el tejido, el tacto, una vez en mis manos, el estampado ese de figuritas me pareció como más de pijama. Así que he decidido que eso será, una camiseta de pijama.
El patrón nos lo hicieron en Haria, una camiseta básica ajustada a nuestras medidas.

Esa mañana del cursillo corté y cosí casi toda la camiseta (ahora entiendo cómo os hacéis una camiseta en dos patadas... con la remalladora es rapidísimo!!!) y hoy mismo me he puesto y he hecho el cuello, que me daba miedito. 



He seguido un tutorial donde explicaba cómo hacerlo y bueno... muy mejorable (como toda la prenda) pero no estoy descontenta. Han quedado pellizquitos (la prisa) pero, en fin, para ser el primero y un poco a trancas y barrancas, lo doy por bueno.


También he cosido un pequeño dobladillo en las mangas y el bajo, como va a ser para dormir, le he hecho solo un repaso con el zig zag. 

Lo dicho, muy contenta con el paso, ahora a practicar con otras telas de punto que tengo (un vestido casi terminado) y, la verdad, pensar seriamente en comprar una remalladora, que me ha gustado.

Si Wii no pasa por delante cuando hago fotos, revienta...
Y borro la segunda tela del reto 12 meses, 12 telas de este año:




Y como es para mi y hoy es miércoles, paso por el Mimi de Malas Costureras.

Páginas para ayudar a coser tela de camiseta en máquina de coser normal:
- Skarlett
- Betsy costuras
- Momita
- El baúl de las costureras

Páginas para ayudar a poner un cuello de camiseta:
- Ilovekutchi
- Skarlett
- Naii
- Mi rincón de mariposas
- Moda en la costura

miércoles, 24 de abril de 2019

Bolsas para zapatos

Estos días de Semana Santa hemos pasado unos días en Ayoó, como no, y volví a usar una costura práctica que hice hace ya un tiempo y que me viene muy bien en cada viaje: bolsas para zapatos. 



Me ha acordado de ellas no solo por lo bien que me vienen, si no porque quería apuntarme al Abril de Ecocosturas que coorganizan Cal Joan y 4500 millas. 

Estas prácticas bolsas de tela están hechas con los restos de mis primeros estores. Mi madre me hizo los nuevos y al quitar los viejos, hechos también por ella con una loneta cruda, me dio pena tirar tanta tela. Había trozos que ya no valían, estaban manchados o rotos (por eso los cambiaba, ya estaban viejitos) pero había bastantes trozos aún aprovechables. Así que los troceé e hice las bolsas para zapatos, sin mucho secreto: rectángulos cosidos con costura francesa, un bies en la parte de arriba por donde pasar unas cuerdas para cerrar y diferentes medidas para los distintos tipos de zapatos.




Ahí se ve la pieza por la que se pasan las varillas del estor.
Una costura práctica y de aprovechamiento con la que paso por el Mimi de Malas Costureras de hoy.

miércoles, 10 de abril de 2019

Funda para gafas

Lo bueno que tiene coser es que te puedes hacer cosas prácticas en un periquete. Hoy traigo uno de los objetos que he cosido y que me resultan más prácticos: una funda para gafas. 



La uso sobretodo cuando voy a la piscina, para dejar bien guardaditas mis lentes en la mochila. Me gusta cuidar mis gafas y lo de enrollarlas en la camiseta de turno, no era plan. Así que busqué en la red (hay mil tutoriales de fundas variadas) y me quedé con uno que me pareció sencillo, este de The sewing loft.



Para hacerla utilicé una loneta de gatos monísima que compre en el mercadillo hace tiempo (y de la que aún me queda un buen trozo, es lo que tiene comprar a dos euros, que te llevas un buen trozo) y una roja a contraste. Como no tengo los famosos snaps que tantas blogueras usan (algún Olentzero seguro que me los acaba trayendo) le puse un trocito de velcro.

Busqué situar los gatos de forma que se vieran bien en el frente de la funda. Al final puse uno que quedaba al revés en la pieza entera, pero con la vuelta quedaba de cara.

Me costó un poco coser los pespuntes, porque se juntaban varias telas. Lo hice hace un tiempo, quiero pensar que ahora he mejorado en mis costuras ;)





Costura pequeña y práctica con la que me acerco al Mimi de Malas costureras de hoy.

miércoles, 3 de abril de 2019

Funda silla de despacho

Nuestra casa es pequeñita pero hemos hecho sitio a un también pequeñín despacho. Allí tenemos una silla de Ikea, 
donde escribo estas entradas, por ejemplo. Una silla de falso cuero que con el tiempo se ha fue depeluchando hasta quedar bastante poco presentable (y molesta, se caían los trocitos al suelo). Así que decidí hacerle una funda. 








A la parte de arriba le desmonté los reposabrazos e hice un especie de bolsa, con el truco de coser las esquinas en triángulo para darle anchura. 



Le hice dos agujeritos para meter el tornillo del reposabrazos y en la parte de abajo le añadí un velcro para poder quitarlo para lavar.



La parte del asiento lo fui haciendo un poco a ojo: centré el dibujo, cosí un dobladillo por la zona exterior de la tela, que al aplicarla al asiento se va debajo de este, y le metí dos cuerdas que cogían los dos lados paralelos y que al ajustarla dejase la tela bien tirante y se pudiera quitar fácilmente. Visto desde abajo no queda muy estético, pero arriba la tela estira y queda perfecta.

Ya le había hecho a esta silla una medio funda, solo el asiento, y lo ajusté con goma y fue un desastre. De usar la silla, la goma aflojó y no se sujetaba bien la tela. Por eso, este sistema de la cuerda, es más tosco pero más efectivo.



Así, un poco estilo casero, hice la funda de mi silla de despacho que, la verdad, ha quedado muy curiosa y le ha dado una segunda vida a la silla, que fuera de la tela, estaba aún en buen estado.

Con mi funda, me presento un miércoles más al Mimi de Malas Costureras.