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martes, 14 de marzo de 2017

Caja de herramientas cuqui



Este es uno de los proyectos que he hecho qué más me gusta y qué más uso. Y es que no hay día que en mi casa no se saque el martillo, el metro o un destornillador. Siempre andamos con algún invento y la caja de las herramientas por medio. Además, me había juntado con unas cuantas cosas, la mayoría, de la mano de mi padre, o me las compraba o se las "robaba" yo.

Las tuve durante mucho tiempo en una caja de plástico y ya, había que buscar algo más definitivo. Podía haber comprado una caja de herramientos al uso, pero cayeron en mis manos unas cajas de vino monísimas. No muy grandes, suficiente profundidas y tres compartimentos. Y como ya había trasteado por internet y visto cosas similares, decidí hacer mi proyecto: mis herramientas en una caja de vino.

Lija, pintura y un papel que me gustó, en este caso de hiedra (entonces no sabía que esto se llamaba "decoupage"). Pinté todo de verde, luego por fuera de blanco, pero sin insistir, que quedase a brochazos y luego a pegar la hiedra por la caja. Capa de barniz para proteger bien y andando. 












Aproveché el asa de cuerda que llevaba la caja y hasta la copié y le puse otra por un lateral. Mi casa es pequeña, su lugar en ella es una balda alta en un pequeño aseo.




Llego bien a cogerla pero así la engancho mejor y evito que se me caiga. Cosa que ya me pasó, por cierto. Un par de días después de terminarla, se me fue de las manos, se me cayó al suelo, se rompió una esquina... ¡casi me da algo!. Al final, con paciencia y cola la arreglé y ahí sigue, año tras año haciendo su cometido y siento tan cuqui como el primer día ;)


martes, 7 de marzo de 2017

Objetos de la nostalgia


Hace un par de años fui hasta la Feria de Desembalaje en el Bec de Barakaldo. Y me gustó tanto que he vuelto un par de veces. Este próximo fin de semana vuelve a celebrarse, aunque tengo otras citas y esta vez no voy a pasar allí.




Pero me gusta, me atrae ver los puestos, algunos son muy bonitos y puestos con mucho gusto, encontrar viejos juegos de mi época de niña, prendas similares a las que puede haber en mi casa, libros... un ejercicio de nostalgia que tanto se lleva últimamente (será que cuantos más años cumplimos, más nos acordamos de nuestra infancia). 












También hay piezas de decoración, muebles recuperados que lucen como nuevos y otros a los que se le da un aire moderno, con pinturas brillantes y colores modernos. Ese estilo me gusta mucho y mi imaginación se desboca cuando veo esas cosas bonitas.















También están las curiosidades, el dejarte sorprender, revolver, manosear en los puestos cargados de cientos y cientos de objetos.  










Y por último, los muñecos antiguos, ¡que dan un yuyu, jaja!








¡¡Qué escalofrío...!! Hasta me parece ver fantasmas en los espejos...



jueves, 2 de marzo de 2017

La bolsa de la grulla


Tenía yo una bolsa que me regalaron en un cumple mis amigos Yosune y Marcos, una bolsa de Desigual que cuando empezaba el buen tiempo he llevado muchísimo. Tanto, tanto, que la pobre estaba ya descolorida, triste y decidí que debía retirarla. Pero tenía unas asas estupendas, un forro con sus botones, su cierre de imán.... y mi vena "nohayquetirarnadaquetodosepuedeaprovechar" decidió darle una segunda oportunidad. 




Un día, en un puesto del mercadillo, creo que en mi pueblo, en Santurtzi, vi una loneta tipo las de ikea, crudo y negra, con dibujos abstractos grandotes, y la cogí "para algo". Y esa tela fue la elegida para sustituir la ajada. 


También se me ocurrió ponerle en la parte de abajo un trozo de polipiel que me había sobrado de otra costura "arregla-algo" que había hecho. 




Hace unos días, al pasar por una mercería del pueblo (Aguja y dedal, en la Txitxarra), ví que tenían apliques bordados de esos que tanto se llevan últimamente en chamarras, bolsos... Fui a mirar que tenían y acabé comprando un pájaro blanco, negro y con flores en rojo que la dependienta me aseguró que era una grulla.


Se funde un poco con la tela, pero me parece que queda lo justo para que se vea pero no moleste, me gusta como queda. La aplicación se pone pasando la plancha por encima y, por aquello de que quede bien amarrada y no se vaya con los lavados, le dí un cosido alrededor.






La bolsa no es nada complicada, hice el patrón siguiendo la tela que había quitado (sobretodo arriba tenía que quedar del mismo tamaño, para que el forro reciclado encajase bien). 




Cosí la polipiel a los trozos de la loneta, coser los laterales, un par de cosidos abajo para darle algo de fondo, coser las asas, coser la parte de arriba, y lista para usar.







Para quien se anime a hacer una bolsa de este estilo, les dejo un par de páginas donde se muestra paso a paso como hacerla. Si quieren buscar en internet, este tipo de bolsas se conocen también -en inglés, como no- como "tote bag". ¡Aparecerán cientos!

Este es un tutorial básico, de la página Michael and Me, de una bolsa sin forro ni nada. Está en inglés, pero solo con las fotos se entiende perfectamente. También tengo en castellano, este de Zenapatch, con muchas fotografías paso a paso y en castellano.

Este otro tutorial, de Bijou Lovely, es el mismo método que yo he usado para hacer mi bolsa. También en inglés, pero el paso a paso se entiende perfectamente solo con las fotografías. Y otro más, de S.O.T.A.K. Handmade, muy similar, y también en inglés, con una bolsa preciosa. Yo tengo una bolsa comprada con unas asas iguales y se lleva genial.
En castellano, tengo este de Sara's Code y este Cose Conmigo de La costurera entrometida, con ambos se puede hacer esta bolsa sin problema.

¡Espero que os animéis, es bastante fácil!!